Era sumamente bella, en el sentido más misterioso y místico de la palabra belleza, su mirada no podía abandonar aquellos "ojos" si es que se podían llamar así.
— No puedes acudir a tu trabajo así, amarás un escándalo
Aquejó, ahora acercándose a ella lo más que pudo antes de --
ᅠᅠᅠᅠᅠ 「𝐴𝖀 ✗ 🎃」
— Monstruo... No. Oficina... Trabajo... —
Ciertamente su voz sigue sigue algo criptida y aterradora, pero el hecho de que trate de comunicarse y dar ideas es sumamente interesante.
— ...¿Miedo? —
Hay algo de instinto o naturaleza acechante...
↓
lo que digo, eso es mucho mejor —aunque con cierta preocupación añadió—, tienes que esconderte o la policía podría pensar que eres un monstruo y dispararte, o quién sabe... ¿Quieres venir a mi piso?
Por terrorífico que pareciese, tanto la apariencia como los sonidos que escuchó, las palabras eran lo más importante para ella.
Aquella voz que brotaba del terrorífico cráneo de la contraria enterneció su mirada, que en una melosa sonrisa, respondió de vuelta.
— Y entiendes --
ᅠᅠᅠᅠᅠ 「𝐴𝖀 ✗ 🎃」
— H-Hmrrr... —
A decir verdad no parece ser la misma oficinista de siempre... O quizás sí.
Solo se oye un ruido de estática o ruido muerto con cierta ligereza...
Luego el crujido de esa mandíbula esquelética abriéndose un poco.
↓
Intimida bastante a decir verdad, no parece falso, ni de mentira... Podría decirse incluso que, todo apunta a que es de verdad, pero quería hacerse la tonta.
— ¿Puedes hablar...?