La Navidad es el espíritu de dar sin pensar en recibir. Es felicidad porque vemos alegría en las personas. Es olvidarse de sí mismo y encontrar tiempo para los demás. Es descartar lo insignificante y apreciar los valores verdaderos.
Una y otra vez la belleza de la Navidad toca nuestro corazón, una belleza que es el esplendor de la verdad y la ternura. Una y otra vez nos conmueve el hecho de que Dios se hace niño, para que podamos amarlo, para que nos atrevamos a besarlo, abrazarlo en nuestras manos.
Los que tenemos la suerte de poder pasar esta noche en Paz, debemos recordar que el cristianismo es la religión más perseguida del planeta, y que muchos cristianos rezarán esta Nochebuena en la clandestinidad o bajo amenazas. A ellos nos unimos ante al Portal. 🙏🏻
Dios continúa estimulando nuestra necesidad de amar, de creer, de crear, de servir, para continuar naciendo en el mundo y hacer accesible su mensaje de ternura, cercanía, paz, justicia y liberación.
Nuestra fe no consiste en creer que Dios existe, sino en descubrir con inmensa alegría que, en Jesús, Dios se hace cercano. No estamos solos, Dios nos acompaña, compartiendo y solidarizándose con nuestras vidas, con sus dificultades, alegrías, aspiraciones y deseos de cada uno.
Esta es la novedad: Un Dios niño que vence todo lo que puede dañarnos, incluidos el pecado y la muerte. El secreto del gozo cristiano es estar orientados hacia Él y confiar completamente en Él. Por esta razón, el Adviento nos propone un ejemplo exitoso en María.
No conocemos en la tierra la felicidad pura, absoluta, como no conocemos el amor absoluto; sólo conocemos fragmentos de felicidad, que a menudo se reducen a sentimientos pasajeros. Es hora de comenzar a proclamar con más valor el "mensaje feliz": ¡Dios es felicidad!.
"¿Quiénes somos? Pues pobres hombres y mujeres que hemos hecho en la vida lo que hemos podido. Que hemos tenido aciertos y errores, que nos han pegado cuchillazos en el corazón, que nos hemos ilusionado y nos han decepcionado... pero aquí seguimos.
(...)
Pocas veces pensamos en lo que tenemos, y muchas veces en cambio pensamos en lo que nos falta. Es importante aprender a ser agradecidos para continuar a merecer nuevos dones!
Ya está todo preparado para celebrar a Sta. Catalina de Alejandría, patrona de nuestro seminario y co-patrona del pueblo que nos acoge entre sus vecinos, San Román. Rezad por nosotros, rezamos por vosotros.