Los boletos que vende @NieBrendaa para Elton John, Robbie Williams, Fuerza Regida, NFL, Niall Horan y cuálquier otro evento es estafa, no trabaja en @ocesa_total ni siquiera acabo la primera el analfabeta, caer con ese pendejo deberia ser aún más pendejo
Happy YYY’s day!🐰
What makes it YYY’s day? On 9/24/00 the three of us hit the stage for the first time at the Mercury Lounge NYC.
To celebrate our birthday, Barney’s stunning film Hidden in Pieces enjoys a wide release.
Watch now: https://t.co/oEBi3jvvRz
<<Doña Rosalba tiene ochenta y ocho años y el Pelusa dieciséis. El viernes el veterinario le dijo que ya no había nada que hacer.
El Pelusa llegó el mismo mes que se le murió el esposo. Ella dice que fue él quien la sacó adelante esos primeros años, porque tenía que levantarse a darle comida aunque no quisiera.
Ya no veía, ya casi no caminaba. Los últimos días ella lo cargaba envuelto en su cobija azul de cuadros para todas partes.
En el consultorio, el veterinario le ofreció una silla. Ella dijo que no, que en el piso, como en la casa.
Se sentó en la baldosa fría, con las rodillas que ya no le sirven, recostada contra la pared. Lo puso en las piernas, con la cobija, y le acarició la cabeza un rato largo sin decir nada.
Después se agachó y le dijo bajito que se fuera tranquilo, mijo, que ella ya iba detrás.
El veterinario tuvo que salir un momento del consultorio.
En la casa dejó la cobija azul doblada al pie de la cama, y cuando le preguntan dice que no es para acordarse de él, que es para que él sepa dónde la tiene que esperar.>>
Crédito a:
#JhonnyHistorias #PerrosDeBarrio #HistoriasReales #AmorAnimal #Despedida.
Aujourd’hui, mon professeur d’anatomie parlait du TSPT (trouble de stress post-traumatique). Il n’a parlé que des hommes ayant combattu à la guerre et a complètement omis de préciser que, dans la réalité, davantage de femmes que d’hommes développent un TSPT, et que les femmes qui en souffrent le vivent en moyenne quatre fois plus longtemps que les hommes atteints de TSPT.
Il n’a pas non plus mentionné que, chez les deux sexes, l’un des principaux facteurs de risque de développer un TSPT est d’avoir été victime de viol, d’agression sexuelle ou de maltraitance, sans parler de la négligence médicale.
Ante el cobarde asesinato de mi amigo Honas Meléndez, de su esposa embarazada, de su hija de tres años y de una joven de 21 años, quizá lo más cómodo sea decir: “fue un psicópata”.
Encerrar el horror dentro de una sola mente nos permite colocarnos a salvo, del lado de los normales. En el crimen también murió el perrijo de la familia y sobrevivió un niño de seis años, quien hoy despertó huérfano y tendrá por siempre el horror de haber presenciado cómo su familia fue ultimada.
El responsable es responsable por entero. Nada de lo que una sociedad tolere disminuye su culpa ni convierte el asesinato en inevitable.
Pero una persona no llega de un día para otro a mirar a una mujer embarazada, a una niña, a un hombre y a un animal como si fueran cosas que podían eliminarse por dinero o venganza.
Para llegar hasta ahí tuvo que desaparecer algo mucho antes: el reconocimiento de que la vida del otro es tan válida como la propia.
La inhumanización no sucedió anoche; lleva años formándose, alentada por una cultura inhumana en la que conviven nuestros hijos hoy.
El horror no comienza con un arma. Comienza cuando la crueldad se confunde con el carácter, cuando humillar da prestigio, cuando dominar parece poder, cuando el dolor ajeno se vuelve entretenimiento en redes sociales, y construimos canales de amarillismo que rápidamente se vuelven los más vistos, y la impunidad en la que vivimos enseña que destruir a otro no tiene consecuencias y que el gobierno está aliado con los malos.
Vemos el precipicio. Pero no vemos lo que nos condujo hasta el borde.
Nos conviene llamar “monstruo” a quien mata porque los monstruos parecen venir de otro mundo. Pero los asesinos nacen, crecen y aprenden entre nosotros. Una sociedad no aprieta el gatillo, pero puede ir quitándole peso moral a la vida ajena hasta que alguien llega a sentir que tiene derecho a quitarla.
Por eso, este crimen no solo exige un castigo. Exige un espejo.
Que haya justicia para Honas, para su familia y para todas las víctimas. Pero que el culpable no se convierta en nuestra coartada para hacernos sentir inocentes.
Solo pienso en el terror de morir presenciando cómo ultiman a tu esposa embarazada y a tu hija, y en la angustia de que no encuentren a tu hijo. Nadie merece morir así.
Eso me hiela el corazón solo de pensarlo. Porque si esto le pasó a Honas, en este país, nos puede pasar a cualquiera que viva aquí.
La pregunta no es únicamente quién pudo hacer algo así.
La pregunta verdaderamente incómoda es:
¿Qué formas de violencia e inhumanización estamos normalizando hoy sólo porque todavía no producen cadáveres?
Lloro la terrible tragedia no solo la de Honas, sino también la de su familia, de sus padres, de sus hermanos de CVII, de sus amigos, de sus fans. Y de todos los que alguna vez conocimos el buen corazón que él tenía.
Y, como muchos, también me pregunto:
¿Cómo permite Dios este tipo de atrocidades?
Pero la pregunta que más me indigna es: ¿cómo permite México que esto pase?
Lo dijo en 1994, es alguien que viene del futuro, lo podria haber dicho ayer sobre sus teorías conspirativas y todos esos mamarrachos que quieren inventar por perder una final.
Afuera del estadio de Monterrey, durante el partido entre Suecia y Túnez, aficionados suecos mostraron su apoyo a las madres buscadoras mexicanas.
Tuvieron que venir personas de otro continente para mostrar empatía con mujeres que llevan años buscando a sus hijos.
Mientras algunos políticos las ignoran, las desacreditan o simplemente voltean para otro lado, aficionados extranjeros entendieron en unos días el dolor que muchas autoridades no han querido entender en años.
Hay gestos que valen más que mil discursos.
Y hoy fueron ciudadanos suecos quienes dieron una lección de humanidad que muchos funcionarios mexicanos siguen sin aprender.
Qué tristeza que tantas veces la solidaridad llegue desde tan lejos.
Imagina ser extranjero y encontrarte con tres luchadores enmascarados peleando en plena calle. Y cuando crees que ya lo viste todo, una mujer se les lanza como si fuera Rey Mysterio.
El surrealismo mexicano nunca dejará de sorprenderme. 😭🇲🇽
Una elefanta de circo retirada fue vista llorando y tratando de consolar a su compañera de más de 25 años tras su colapso y fall3cimiento.
Jenny y Magda actuaron juntas en Rusia durante más de 25 años.
Tras el fallecimiento de Jenny esta semana, Magda impidió que los veterinarios se acercaran durante varias horas, mientras abrazaba a la elefanta.
"En los primeros minutos después de la tragedia, empujó suavemente a su amiga e intentó levantarla, y luego comenzó a abrazarla", informó el medio Baza.
"Magda se despidió de Jenny durante varias horas y no permitió que los veterinarios se acercaran".
Qué triste.