Yo en lo personal agradezco mucho a la selección ecuatoriana que haya venido hasta el Azteca, con su “generación dorada” y sus tres “jugadores de clase mundial”, a recibir una clase de fútbol, un baño de humildad y a ratificar que son nuestros queridos clientes.
Eso sí: recomiendo salir con tiempo al aeropuerto mañana. Hay inundaciones y se hace un buen rato para el viaje a la altura de Quito, donde - según escuché incesantemente - habían aprendido a jugar en la altura.
Casi al finalizar el España 4-0 Arabia Saudita, Jorge Valdano en la transmisión de TV Azteca se echó esta joya:
“No hacen falta palabras nuevas para parecer más interesante"
Referencia a los que ahora usan términos “bloque alto", "bloque medio" etc.
Martinoli agregó que “son esos “eruditos” que dicen no le llamen mediocampista, llámale pivote, interior… es mediocampista, sino es básquetbol”
En poca palabra les dijeron mamadores.
Dijo una vez Mauricio Fernández: “Me ofrecieron un Basquiat por 250 mil dólares. No me convenció. Lo devolví y con ese dinero compré varias piezas menores. Años después, ese cuadro se vendió por más de 100 millones. Ahí entendí que apostar por cantidad en lugar de calidad no siempre es sabio. Comprar cosas medianas rara vez te saca adelante. En arte, en acciones, en inversiones o en la vida, vale más una obra maestra que un montón de piezas olvidables. La calidad no se negocia. Si algo es realmente bueno, no tengas miedo de apostar fuerte. Porque lo mejor siempre encuentra su valor con el tiempo.”
Un facto para las mujeres:
Si terminaste con él y él no se fue de fiesta, no empezó a salir con otras ni te faltó al respeto con indirectas crueles. Te honró, te agradeció, se puso a entrenar, a cuidar lo que come,a trabajar, a enfocarse en él.
Lamento decirte que perdiste un buen hombre.