Si el tío Richie @RicardoBSalinas mandó encontrar a esta puta rata por los más de 8,000 millones de pesos que se robó.
¿Qué te hace creer a ti pinche chairo inmundo que no te va a ir a buscar hasta debajo de las piedras por una licuadora que le debes a Elektra?
López Obrador es una de las peores cosas que le ha sucedido a este país, un hombre acomplejado y lleno de rencores que terminó aprovechándose de la pobreza e ignorancia, que manipuló al pueblo que llamó “solovino” para destruir todo contrapeso y límite a su poder.
Creo que el viejo no vivirá lo suficiente para verse en el reflejo de una historia que lo condenará a él y a su 4T como uno de los peores momentos para el país, donde gobernó la ignorancia y el gobierno pactó con los narcos provocando lo que bien pudo haber sido algo muy similar a un genocidio. Una etapa llena de dolor y de mezquindad.
El destino de sus más cercanos está sellado, dudo mucho que a Estados Unidos le preocupe su mensaje repleto de lugares comunes o sus chistoretes sobre las redes sociales que ahora lo ponen en evidencia.
El viejo está acorralado y sus hijos están acorralados.
Gran parte de su "pueblo" lo aborrece.
Sus mascotas, sus aplaudidores a sueldo, sus tapetes y sus besapostes, serán olvidados, guardados en el cajón de la vergüenza y, muy probablemente, a los que aún les toque el juicio de la historia, terminarán traicionando a su cabecita de algodón, lo negarán más de tres veces.
Pero, ¿de qué tamaño es el miedo de perder el poder?, ¿qué serán capaces de hacer en el narcogobierno antes de las finales estocadas?,
Porque, no creo que su arma secreta sea una aburridísima (y mentirosa) clase de historia… ¿o sí?
💥 CONFIRMAN LO QUE YA TODOS SABÍAN💥
El abogado de los Farías Laguna lo dijo sin rodeos, Adán Augusto y el Andy, si aparecen en las investigaciones por huachicol.
La impunidad ya ni se esconde, se presume.
#Andy#HuachicolFiscal
Andy, Estados Unidos ya te revocó la visa y ahora sales a lloriquear, acusando motivos políticos y comparando la decisión con prácticas hitlerianas. ¡Estás viendo y no ves! Las investigaciones les están alcanzando y ustedes siguen creyendo que su narcoapellido los hace intocables.
Tienes el descaro de exigirle explicaciones al gobierno de Estados Unidos y pedirle al Presidente @realDonaldTrump que destituya a @SecRubio y @DeputySecState. ¡No mames, cabrón! ¿Con qué autoridad moral pides explicaciones cuando MORENA ha sido la tapadera de criminales y narcopolíticos? Mejor empieza por dar explicaciones tú. Habla de tus relaciones, tus negocios, tu corrupción, tus lujos, tu clan y de cada señalamiento público que rodea a tu grupo político por sus vínculos con los cárteles del crimen organizado. Deja de esconderte detrás del apellido de tu papi y de hacerte la víctima cuando llegan las preguntas y acciones incómodas.
El gobierno de Estados Unidos tomó esa decisión en medio de serios cuestionamientos sobre la confianza en las autoridades mexicanas y hay razones de fondo que no se pueden ignorar. Desde México reconocemos la firmeza del Presidente Donald Trump, del Secretario de Estado Marco Rubio, así como el trabajo diplomático de Christopher Landau, quienes han defendido con claridad los intereses del hemisferio, la democracia y la libertad y han exigido resultados en el combate a los cárteles del crimen organizado.
México necesita una relación sólida con Estados Unidos, basada en cooperación, resultados y confianza entre instituciones. El gobierno de MORENA debe entender que la confianza internacional se gana con hechos, combatiendo a los criminales y respondiendo ante cualquier señalamiento sobre protección o complicidad con quienes han operado con impunidad.
Ustedes se acostumbraron al poder, a la protección y a creer que podían hacer lo que quisieran sin enfrentar consecuencias. ¡Se sentían una familia real y acabaron siendo una pandilla de rateros! Por eso les molesta tanto cuando fuera de México encuentran autoridades a las que no pueden controlar, corromper o cooptar.
El apellido López Obrador no te da impunidad en el mundo ni te extiende certificados de honestidad. Podrás patalear, insultar, reclamar y mandar todas las cartas que quieras. Las preguntas siguen ahí y las van a tener que responder. La justicia puede tardar, Andy, pero ya estás viendo y viviendo que las fronteras de la impunidad empiezan a cerrarse en tu cara.
Y sí, Andy, tu papi también tendrá que rendir cuentas por todos los señalamientos que existan sobre posibles pactos con los cárteles del crimen organizado. Esas acusaciones son demasiado graves para ignorarlas y tendrán que investigarse hasta llegar a la verdad. Quienes hayan entregado instituciones, territorios y la tranquilidad de nuestro pueblo a cambio de poder o impunidad tendrán que asumir las consecuencias y responder ante la ley.
Desde el PRI no vamos a guardar silencio jamás ni a soltar estas denuncias. México merece saber quiénes hicieron acuerdos con los criminales, quiénes los protegieron y quiénes permitieron que avanzaran. Vamos a llevar cada señalamiento hasta las últimas consecuencias y ante las instancias internacionales que correspondan.
¡Vas a caer, pinche narcojunior de mierda!
Dos jugadas de este Mundial me dejaron pensando en algo que trasciende el resultado: cuánto tensiona el reglamento del fútbol principios que, fuera de la cancha, damos por intocables.
La primera fue la anulación de un gol de Egipto ante Argentina. El VAR se retrotrajo a una falta cometida en el origen de la jugada, varios segundos y muchos metros antes de la definición, para borrar el tanto. En este caso la decisión pudo ser correcta: el contacto existió. Pero el principio que la habilita inquieta. Si un gol, el hecho más definitivo del juego, el que hace estallar un estadio y un país, puede deshacerse retrocediendo a una fase previa cuya frontera es interpretativa, entonces ningún gol es del todo firme hasta que alguien, desde una cabina, decide hasta dónde mirar hacia atrás. La certeza, ese bien que en el derecho protegemos como sagrado, queda supeditada a una apreciación elástica sobre dónde empieza una jugada.
Hay un viejo aforismo jurídico que parece darle la razón al videoarbitraje: causa causae est causa causati, la causa de la causa es causa de lo causado. Si la falta originó la jugada, y la jugada terminó en gol, ¿no es la falta, al final, causa del gol? Suena impecable, pero tiene trampa. El propio derecho que acuñó la máxima aprendió pronto a ponerle freno: sin límites, todo termina siendo causa de todo, y habría que sentar en el banquillo también a quien fabricó el arma, y al que le vendió el acero. Por eso la doctrina se queda en la causa próxima y no persigue la cadena hacia atrás hasta el infinito; el aforismo se agota en una o dos iteraciones, no en varias jugadas y muchos metros de distancia. El VAR, en este caso, sí la persiguió. Retrocedió pases y metros como si el hilo causal no tuviera que cortarse nunca. Toma el aforismo, pero se olvida de su límite.
La segunda es más antigua, pero igual de incómoda: la sanción que trasciende al infractor. Una expulsión que no solo se paga en el partido donde se comete la falta, sino en el siguiente. Y como el fútbol es una empresa colectiva, el castigo, formalmente individual, lo termina cumpliendo todo un equipo, una afición, casi un país. En 1998, Zidane fue expulsado en la fase de grupos y su ausencia dejó a Francia al borde de la eliminación ante Paraguay, salvada apenas por un gol de oro. La falta fue de uno; el precio estuvo a punto de pagarlo una nación entera.
Conviene recordar que esta norma no es de derecho divino. Las tarjetas nacieron apenas en 1970, y la propia FIFA acaba de reformar en 2026 el castigo por acumulación, precisamente para que los seleccionados no se pierdan partidos decisivos. Es decir: la institución ya admitió que el diseño podía ser injusto. Solo que la reforma se quedó a medias, porque atacó la acumulación de amarillas pero dejó intacta la raíz: que una pena recaiga sobre quienes no cometieron la falta.
Naturalmente no pido un fútbol sin reglas ni sin tecnología. Pido, apenas, que reparemos en la paradoja. En el torneo que más se acerca a lo que Shankly llamaba, con ironía, algo más importante que la vida y la muerte, dos de sus normas: la falta de certeza del gol por actos futbolísticamente lejanos y la pena que trasciende al infractor, chocan de frente con nociones de justicia que en cualquier otro ámbito nos parecerían inaceptables.
El fútbol se toma licencias que el derecho no se tomaría. Vale la pena, al menos, pensarlas.
A mí me parece normal que Argentina apoye a Inglaterra y no a México.
Después de todo, la distancia entre Argentina y México es de 5,500 kms, mientras que la distancia entre Argentina y el Reino Unido es de sólo 500 kms.
Yo en lo personal agradezco mucho a la selección ecuatoriana que haya venido hasta el Azteca, con su “generación dorada” y sus tres “jugadores de clase mundial”, a recibir una clase de fútbol, un baño de humildad y a ratificar que son nuestros queridos clientes.
Eso sí: recomiendo salir con tiempo al aeropuerto mañana. Hay inundaciones y se hace un buen rato para el viaje a la altura de Quito, donde - según escuché incesantemente - habían aprendido a jugar en la altura.