Yo perdí 17 kilos, fui víctima de tortura psicológica y estuve a punto de morir por una infección en la vesícula y el páncreas. Fui sometido a un juicio basado en pruebas falsas y pasé dos años y medio secuestrado en el Helicoide. Ya me dirá usted si perder dos muelas y unos cuantos kilos convierte a Cilia Flores en merecedora de un apartamento en Nueva York.
🚨 INVESTIGARÉ LAS POSTULACIONES AL TSJ
Tal como lo he hecho desde hace más de 2 años, no dejaré pasar ni una irregularidad.
Video completo en mi canal de Youtube.
Compartí con @freddysuperlano meses y temporadas difíciles, cargadas de desolación e impotencia. Él siempre se mantuvo firme ante la adversidad y, gracias a su particular humor llanero, más de una vez salvó a nuestra celda de caer en la fatalidad que provocan el hacinamiento, el tedio y la violencia carcelaria, que se acrecienta cuando se trata de hombres inocentes los que están presos... Hoy, junto a su querida esposa Aurora, no cesan en exigir la libertad de los más de 400 presos políticos inocentes que resisten como despojos en las cárceles venezolanas…
‼️ Los enemigos de los Estados Unidos en Venezuela están hoy en Miraflores.
“Necesitamos atraer capitales e inversiones sostenidas a largo plazo, bajo condiciones de rentabilidad, certeza, seguridad y una reducción real del riesgo país.
La cuestión clave es CÓMO hacerlo. La respuesta es una asociación sólida de beneficiomutuo (como tantas veces he dicho: ganar-ganar/ win-win) para todos los actores: los venezolanos, los Estados Unidos, las empresas, los inversionistas, los mercados y los trabajadores.
Todo esto requiere trabajar de forma sostenida bajo los principios innegociables de transparencia absoluta, legalidad y eficiencia”.
🗣️ Mensaje de @MariaCorinaYA a los venezolanos sobre el acuerdo energético anunciado entre los Estados Unidos y el régimen.
🇻🇪Si los demócratas ganan las elecciones parciales y recuperan capacidad de control en la Cámara, este acuerdo petrolero con Venezuela puede convertirse en uno de los primeros frentes de choque con la Casa Blanca.
La transición democrática en Venezuela ha sido hasta ahora un asunto bipartidista en EE.UU., pero la entrada de Alejandro Betancourt en el nuevo acuerdo empieza a romper ese consenso. El congresista demócrata Raja Krishnamoorthi ha enviado la primera carta a la Casa Blanca cuestionando directamente la operación.
Pide a Trump:
Que revele si él, su familia, aliados, donantes o socios pueden beneficiarse del acuerdo.
Que explique qué fondos o garantías públicas de EE.UU. se utilizarán.
Que detalle qué controles existen para evitar conflictos de interés.
Que aclare el papel de Betancourt, investigado por presunto blanqueo en varios países.
Que informe sobre otros posibles beneficiarios vinculados a Trump o a NABEP.
La Casa Blanca tiene hasta el 14 de septiembre para responder.
Delcy Rodríguez, deje el cinismo. Durante 27 años han culpado a todo el mundo de los desastres que ustedes mismos provocaron.
No hay sabotaje que pueda ocultar la verdad: destruyeron el sistema eléctrico, abandonaron su mantenimiento y se robaron miles de millones de dólares que debían servir para garantizarle electricidad y calidad de vida a los venezolanos.
Ahora pretenden responsabilizar a la gente de un país que lleva años pagando las consecuencias de su corrupción, su incapacidad y su desprecio.
Asuman su responsabilidad. Ustedes destruyeron el sistema eléctrico y arruinaron a Venezuela.
Y váyanse ya. No saben, no pueden y, después de 27 años, está claro que tampoco quieren resolver los problemas que ustedes mismos causaron.
Venezuela necesita un gobierno legítimo, decente y capaz. Necesita un cambio de verdad.
Mi respaldo absoluto a la postura de @MariaCorinaYA. Los recursos energéticos de Venezuela son palanca para nuestro desarrollo, pero su gestión exige absoluta transparencia. El futuro de nuestra industria petrolera debe construirse sobre bases institucionales sólidas, bajo un Estado de derecho real y con el beneficio directo de los venezolanos como prioridad. La soberanía y el bienestar de nuestra gente son lo primero.
🚨 María Corina hace las preguntas que todos nos estamos haciendo:
¿Quién firma? ¿Quién pone el dinero? ¿Quién da las garantías?
¿Y cómo beneficia esto a los venezolanos?
👏👏👏 𝗠𝗮𝗿𝗶́𝗮 𝗖𝗼𝗿𝗶𝗻𝗮 𝗲𝗹𝗲𝘃𝗮 𝗹𝗮 𝗱𝗶𝘀𝗰𝘂𝘀𝗶𝗼́𝗻: 𝗩𝗲𝗻𝗲𝘇𝘂𝗲𝗹𝗮 𝘃𝗮𝗹𝗲 𝗺𝗮́𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝘂 𝗽𝗲𝘁𝗿𝗼́𝗹𝗲𝗼
Hay algo particularmente sólido en esta intervención de @MariaCorinaYA: no cae en ninguna de las dos trampas que el acuerdo petrolero parecía haber preparado para la discusión venezolana. No se coloca en la posición fácil de rechazar cualquier entendimiento con Estados Unidos, porque sabe perfectamente que Venezuela necesitará capital, tecnología, mercados, seguridad e inversión estadounidense para reconstruirse; pero tampoco acepta que esa necesidad económica pueda utilizarse como argumento para disminuir la soberanía venezolana, legitimar a quienes no tienen mandato popular o convertir nuestros recursos en una materia negociable al margen de los ciudadanos.
Ahí está, creo, la inteligencia política del mensaje.
María Corina no discute solamente un acuerdo petrolero. Cambia el nivel de la discusión. Mientras otros hablan de barriles, porcentajes, inversiones y reservas, ella vuelve a colocar sobre la mesa la pregunta anterior a todas esas cifras: quién tiene autoridad para comprometer el patrimonio de Venezuela y bajo qué reglas puede hacerlo. Y formula las preguntas que todavía incomodan precisamente porque siguen sin respuesta: quién firma, qué se firma, quién aporta el dinero, quién garantiza el acuerdo y, sobre todo, de qué manera se beneficia el venezolano.
Pero hay algo todavía más importante. No improvisa una oposición al acuerdo después de conocerlo. Recuerda que existe desde hace años una propuesta energética concebida para una Venezuela democrática y presenta los cinco elementos que la sostienen: ley, institucionalidad independiente, licitaciones abiertas, competitividad fiscal y seguridad jurídica. Es decir, no dice simplemente «esto está mal»; explica cómo debería hacerse bien. Esa diferencia separa la protesta de una propuesta de gobierno.
Y quizás allí aparece una María Corina particularmente presidencial.
Porque su planteamiento entiende algo elemental que demasiadas veces se pierde cuando se habla de la riqueza petrolera venezolana: el petróleo no reconstruye países; las instituciones sí. Se pueden perforar pozos, aumentar producción y comprometer miles de millones de dólares, pero si alrededor de esa industria continúan un Estado arbitrario, un sistema eléctrico destruido, puertos incapaces, inseguridad jurídica y un gobierno sin legitimidad, lo que se tendrá será una industria petrolera funcionando dentro de un país que sigue sin funcionar.
Por eso resulta tan potente que conecte el lenguaje de los grandes inversionistas con algo tan doméstico como una bombilla que enciende, una medicina disponible en un hospital o una silla familiar que vuelve a ocuparse en diciembre. En unos minutos logra llevar la discusión desde Houston y los mercados internacionales hasta la mesa de una familia venezolana. Eso es comprender que la economía no es el destino de un país, sino el instrumento para mejorar la vida de su gente.
También hay una precisión política extraordinariamente importante en la manera como habla de Estados Unidos. No existe en sus palabras antiamericanismo alguno; ocurre exactamente lo contrario. Lo presenta como el gran socio estratégico natural de Venezuela y reconoce abiertamente la importancia que Venezuela tiene para la seguridad estadounidense y para el hemisferio. Pero precisamente desde esa posición pronorteamericana puede decir algo que tiene mucho más peso: una verdadera alianza entre ambos países necesita legitimidad, transparencia y reglas duraderas. No cuestiona la asociación con Estados Unidos; exige que esa asociación esté a la altura de los dos países.
Y luego está quizá la frase que ordena todo el mensaje:
«El patrimonio de nuestro suelo no le pertenece a un régimen ilegítimo; le pertenece al pueblo venezolano».
Ahí está el centro moral y político de su posición. No está discutiendo quién administra mejor el petróleo. Está recordando quién es su propietario último.
Por eso el cierre tampoco es accidental. Después de hablar de petróleo, inversiones, arbitraje internacional, mercados y seguridad jurídica, María Corina termina hablando de soberanía popular y voto. Está diciendo, en esencia, que la seguridad jurídica más importante de Venezuela no comienza en un contrato petrolero: comienza en el contrato político entre los ciudadanos y quienes los gobiernan.
Y remata con una idea que probablemente sea la más poderosa de todas: Venezuela vale mucho más que su petróleo.
En un momento en que el mundo parece volver a mirar al país por lo que yace debajo de su tierra, María Corina obliga a mirarlo por quienes están encima de ella.
Eso no es solamente un buen discurso. Es una concepción de país.
Aquí está el mensaje que todos esperábamos. Una posición coherente, rumbo definido, ideas y proyectos para que Venezuela transite por la senda del desarrollo, con paz y justicia y un pueblo unido fervorosamente.
@ABPGlobal_Miami@ABPGlobal_Miami
🚨 Ojo con esta parte de lo que acaba de decir María Corina sobre el acuerdo petrolero.
El petróleo venezolano no es de ningún régimen. Es de los venezolanos. 🇻🇪
Sí, necesitamos inversión y socios estratégicos.
Pero si se va a hacer, se hace bien.
Sin opacidad.
Sin atajos.
Y con los venezolanos como beneficiarios.
Porque después de todo lo que han hecho con nuestro petróleo…
ya nos toca saber qué se está firmando.
Hace 24 años comenzaba la degradación absoluta y la destrucción de la industria petrolera venezolana.
La única forma de recuperar una industria petrolera pujante, es sacando del poder a quienes la destruyeron.
¡Viva Venezuela libre!
Sánchez tiene un grave problema con el Rey. Y cada día lo disimula peor.
Es un problema personal: no le perdona su coraje en Paiporta.
Pero, sobre todo, es un problema institucional: el Rey encarna y garantiza el orden constitucional que pone límites a los delirios autoritarios de Sánchez.
Hoy ha mentido descaradamente sobre los años que Felipe VI lleva en el trono. No son 20. Son 12.
Mañana hará lo que algunos llevamos años advirtiendo: convertir las elecciones generales en un plebiscito para que los españoles no elijamos Gobierno, sino régimen.
De un lado, la Monarquía parlamentaria del 78, que presentará como caduca y contaminada por la «ola reaccionaria»: jueces, medios, empresarios y todo aquel que se resista a su poder.
Del otro, su impostura: una República plurinacional y “progresista”, de derechos infinitos y derechas residuales.
Con Sánchez, la disyuntiva ya no es izquierda o derecha.
Es democracia o autocracia.
Constitución o caos.
——
1. Sánchez hoy en @La_SER
2: Una conversación con @RicardoCayuela para @TheObjective_es
22 febrero 2026
Que conveniente publicación de las fotos de Maduro, sean ciertas o no, porque fueron tomadas en junio. Así pasamos el domingo hablando de la sonrisa, del mono gris, de la delgadez y no de “la muy respetada presidente interina” y la firma del contrato!!! Por cierto, las fotos se tomaron un día después del terremoto de La Guaira …con sonrisa incluida!
#ATENCIÓN El día que Delcy Rodríguez dijo que María Corina Machado quería ser presidenta para entregarle el petróleo y la dignidad de Venezuela a Estados Unidos.