Hay personas que aún no entienden que el regalo más valioso que puedes darle a alguien es tu tiempo. El tiempo no vuelve, no se guarda, no se recupera. Por eso cuando alguien decide pasar un momento contigo, en realidad te está entregando un pedacito de su vida que jamás volverá.
Puedes fingir que eres un buen hombre, que odias las infidelidades, que eres un caballero, que tratas bien a las mujeres y que nunca le harías daño a una, pero yo sé quién eres.