#URGENTE 10:50am Periodista Maryorin Mendez denuncia que los rescatistas de Protección Civil fueron retenidos 8 horas para un acto protocolar, luego fueron dejados por un Metrobus en la entrada de La Guaira sin equipos.
#ENDESARROLLO
Buenos dias.
Pido que me ayuden difundiendo esta página: https://t.co/ATLXDZKhPb
Allí estamos centralizando las listas de los heridos que están llegando a los hospitales de Venezuela 🇻🇪.
Muchas Gracias!
Muchos hospitales y clínicas en Venezuela están buscando donantes de sangre. Si estás dispuesto y puedes donar, puedes ir en Yummy totalmente gratis. Solo entra en la app y pon la dirección del hospital o clínica y automáticamente saldrá gratis 🙏
El Estado NO está apoyando labores de rescate. No hay operativos policiales, no hay despliegues de la FANB, no hay colaboración con maquinaria pesada.
La sociedad civil y la empresa privada son las que están respondiendo.
Fundamental que difundamos y documentemos.
De pana que hace un rato me quebré. Tuve que parar de ver videos y noticias. No me podía concentrar en trabajar, me puse a llorar solo en mi casa.
Qué tragedia!
“Lo material se recupera”. Es difícil decirle esto a quienes en Venezuela han ido perdiendo todo a lo largo de los años, y de casualidad tienen para sobrevivir.
Entre el polvo, el silencio y la desesperación, una pequeña vida se aferraba a la esperanza.
Mientras los rescatistas buscaban sobrevivientes entre los escombros de un edificio colapsado en Venezuela, encontraron a un perrito atrapado. No ladraba, no lloraba, no tenía fuerzas para pedir ayuda. Pero cuando le acercaron agua, sus ojos brillaron de una manera imposible de olvidar, como si entendiera que alguien por fin había llegado por él.
Fue rescatado con vida y hoy se ha convertido en un símbolo de algo que nunca debemos olvidar: en medio de las tragedias más dolorosas, cada vida cuenta. Porque el sufrimiento no distingue especies, y la compasión sigue siendo una de las formas más hermosas de humanidad.
Que no se olvide nunca que los rescatistas en este país están trabajando con las uñas para salvar a la gente, arriesgando sus propias vidas, en jornadas larguísimas.
Y que no se olvide nunca de quién es la culpa de que ellos no tengan ni una linterna.