a su alrededor. Atrapó el sobre con rabia, se puso en pie como pudo y, sin dedicarle ni una sola palabra más, lo empujó para salir corriendo hacia la puerta.
Ya no importaba nada, quería correr hasta que las piernas no le permitiesen continuar. Tenía que huir.
equivoqué —————— murmuró él, dando un paso adelante y con los ojos empañados ——————. Me enamoré de ti, Ksenia. Por eso no quería que supieras nada, no quería que conocieses al monstruo del que vienes.
No escuchó nada más, no pudo. Las paredes de la casa parecían encogerse