Freud cumple años hoy. Y aún incomoda la idea de que no somos dueños de nosotros mismos. Que algo insiste, que el síntoma habla y que el yo no alcanza para decir quiénes somos.
Que incluso ahí donde creemos saber, algo se escapa.
Quizá por eso el psicoanálisis sigue teniendo algo para decir en nuestra época. Porque no viene a corregir la contradicción humana, sino a escucharla.
La propuesta de Psicopatología de la vida cotidiana de Freud es que ahí donde se te ocurre “cualquier cosa” nunca es cualquier cosa. Ahí donde creíste que pensaste al azar, ya estaba predeterminado. Ahí donde se te escapa el sentido de lo que dices, escribes y piensas, estás tú.