Extraño el calor de la empatía de viejas amistades, donde tan solo con que tú digas que no quieres estar en un lugar, te agarran la mano y te dicen ‘vámonos’
La tranquilidad que me da mi mami, sinceramente gracias Dios por hacer este día posible, por el trabajo que me das, por el tiempo, por todo, súper agradecida!