Sí se puede.
Después de más de 32 horas bajo los escombros, una madre y su bebé fueron rescatados con vida. Su esposo nunca abandonó la búsqueda ni la esperanza.
Que este milagro nos recuerde que aún hay vidas esperando ser encontradas. Que Dios bendiga, cuide, ampare y favorezca a cada sobreviviente que sigue resistiendo bajo los escombros, y multiplique las fuerzas, la protección y la esperanza de todos los rescatistas, profesionales y voluntarios, que entregan el alma en medio de esta terrible tragedia.
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El mercado cambiario venezolano opera hoy con tres referencias. El BCV oficial en Bs. 612 y la intervención en Bs. 615 se mueven en rangos cercanos aunque por caminos distintos: la oficial llega a su nivel acumulando microdevaluaciones diarias controladas, la intervención se fija directamente por decisión ejecutiva. Ambas reflejan en última instancia voluntad de política, no mercado. El paralelo se cotiza entre Bs. 772 y Bs. 797, y es ahí donde se termina formando una parte significativa de los precios de la economía, porque un pedazo relevante del mercado no tiene acceso real a las tasas formales y porque quien sí lo tiene fija precios con referencia al paralelo por temor al costo de reposición cambiaria. Una brecha de 26-30% que sigue siendo el principal factor de distorsión en la fijación de precios.
El flujo de divisas crece de manera sostenida, pero la brecha no cede proporcionalmente. La razón es estructural: mientras exista esa diferencia entre la tasa formal y el mercado libre, el incentivo de arbitraje persiste (comprar barato para vender caro) y la demanda de divisas formales se mantiene sobredimensionada. Por otra otra, mientras muchas empresas no tengan cuentas donde recibir los dólares de intervención o no reciban asignaciones, están obligadas a seguir comprando en el mercado paralelo. Más divisas en el sistema formal no resuelven el problema si el incentivo a arbitrar sigue intacto o la necesidad de obtener divisas fuera de la banca convencional persiste.
Hay una señal positiva que merece mencionarse. La inflación mensual habría cerrado mayo en 6,3%, la más baja en 19 meses, y la mayor oferta de divisas en el mercado es parte de la explicación. Pero 6,3% mensual sigue siendo alto en cualquier comparación, y la raíz del problema sigue activa.
De cara al segundo semestre hay dos caminos. En el primero, el equipo económico acelera el ajuste de la intervención, el oficial la acompaña, y ambas comprimen la brecha desde abajo mientras una mayor oferta presiona el paralelo desde arriba, probablemente con una intervención directa en ese mercado. El resultado sería una reducción significativa de la brecha hacia niveles cercanos al 10-12% al cierre del año. En el segundo, la intervención se queda rezagada, el oficial sigue su inercia sin el empuje de un ajuste coordinado, y el paralelo sigue presionado por una demanda de arbitraje que no cede. La brecha se mantiene en rangos cercanos al 25-28% y el sistema de precios sigue anclado al mercado libre.
El indicador que define cuál de los dos escenarios se materializa es uno solo: la velocidad de ajuste de la tasa de intervención en las próximas semanas. Si se mueve con decisión, hay convergencia. Si no, hay inercia. Y la inercia en este caso no es neutral: es costosa para quien opera en la economía venezolana todos los días.
#ReporteVíal
Precaución para que los conductores no se confunda hacer un llamado a las autoridades para lo arreglen el semáforo y la ferretería pal también el semáforo está volteado precaución @tortolerofm
Delcy Rodríguez anunció hoy un incremento del ingreso mínimo integral a $240 mensuales. Una distinción clave que merece atención: se trata del "ingreso integral", no del salario mínimo legal.
¿Por qué importa esta diferencia?
El salario mínimo sigue congelado en 130 bolívares (~$0,27). No es un detalle menor; el salario base es la referencia para el cálculo de prestaciones sociales, vacaciones y utilidades. Mantenerlo congelado ha sido la herramienta del Estado para financiar estos aumentos vía bonificaciones, desalarializando el ingreso para evitar el colapso por pasivos laborales.
Sobre el monto, podemos decir que está en el techo de las expectativas
El debate previo entre analistas ubicaba el ajuste en un rango de entre $180 y $250. Quedar en $240 representa el extremo superior de las proyecciones y constituye, tanto en valor absoluto como en porcentaje, el incremento más significativo de los últimos tres años.
¿Por qué bonos y no salario? La realidad es que apenas se ha constituido una comisión para revisar los nudos críticos de la Ley Orgánica del Trabajo y aún no existe una propuesta concreta sobre la mesa. Esa reforma es la que debe abrir el camino a la salarización real sin quebrar a las empresas ni al Estado. Afortunadamente hoy se firmó un acuerdo entre el gobierno, el sector sindical y el sector empresarial que camina hacia la búsqueda del rescate del valor del salario y que sin duda caminará hacia la discusión de esa reforma. Pero mientras esto madura hacia una fórmula viable, el bono es el único instrumento ejecutable y no se puede esperar más. La lógica es de gradualidad: el bono hoy, el salario cuando se logre la reforma.
Este monto parece ser el techo financiable hoy sin comprometer la estabilidad macroeconómica. Todo indica que la reforma laboral no esperará hasta el próximo año y vendrá atada a un aumento salarial real. Es importante acotar que, aunque el sector privado ya paga por encima de este mínimo y no recibe un impacto directo, el decreto generará una presión natural por aumentar ingresos en toda la cadena económica.
Esta claro que el incremento es insuficiente para cubrir la canasta básica, pero era el escenario previsible en el corto plazo. Lo relevante ahora es avanzar en dos bloqueadores principales:
1.Estimular la inversión petrolera (pública y privada) para aumentar los ingresos de la nación de forma acelerada, resolviendo los elementos aún pendientes de la ley de hidrocarburos y garantizando la estabilidad de las reglas de juego.
2.Sustituir el modelo de prestaciones sociales acumuladas, hoy impagables y simbólicas, por una fórmula justa que permita salarios sólidos, estables en el tiempo y prestaciones que funcionen como una protección real y oportunidad de inversión para el trabajador.
El paso de hoy es necesario; el paso que falta es el más importante.
#Economia #Venezuela #Salario #1DeMayo #AnalisisEconomico
Registran nueva especie de ave en Venezuela : "La Tángara Enmascarada", quedando con el número 1.426 de las especies registradas en el país, lo que consolida a Venezuela como uno de los territorios con mayor diversidad ornitológica del mundo. Kathy Phelps estaría feliz....
¡EL BÉISBOL DE VENEZUELA CLASIFICADO A #LA28! 🇻🇪⚾️
Venezuela derrotó a Japón, clasific�� a semifinales del #WorldBaseballClassic y aseguró una plaza para @LA28, los primeros #JuegosOlímpicos de su historia.
HISTORIA PURA.
La brecha cambiaria sigue siendo la principal distorsión macroeconómica del país, pero su origen no es único. Es un problema múltiple.
Entre enero y febrero ingresaron alrededor de 800 millones de dólares, más una nueva transferencia que podría ubicarse en el entorno de 300 millones adicionales. Estos recursos, provenientes de exportaciones petroleras, se canalizan a través de mecanismos supervisados por el Tesoro estadounidense y luego se subastan en cuatro bancos privados autorizados. A ello se suman los dólares que entran directamente por el sector privado y que se colocan en mesas de dinero al tipo de cambio oficial y también hay oferta en las mercados alternativos.
En términos agregados, la oferta no luce insuficiente. Sin embargo, la tasa ha sido volátil y la brecha continúa elevada.
El primer problema está en la dinámica operativa. Las subastas incorporan criterios de jerarquía, prioridades sectoriales y necesidades específicas que tienen lógica económica, pero no permiten acceso automático ni planificación empresarial predecible. No siempre se puede comprar cuando se necesita, aunque el sistema funcione formalmente.
El segundo problema es más estructural. Los flujos externos no llegan bajo un esquema claro, regular y programable. No existe un calendario transparente que permita, ni a los compradores ni al BCV, anticipar la magnitud y el momento de cada colocación. Además, la percepción de que el ritmo de esos desembolsos puede estar vinculado a dinámicas políticas externas introduce un elemento adicional de incertidumbre.
Cuando la economía percibe que el flujo de divisas puede utilizarse como mecanismo de presión o negociación, la política contamina la formación de expectativas. Y en un mercado altamente dolarizado, la confianza es determinante. La incertidumbre no solo afecta la oferta efectiva, sino también el comportamiento de los compradores, que incorporan una prima de riesgo ante la posibilidad de retrasos o interrupciones.
La conclusión es que no se trata solo de cómo se subastan los dólares. Se trata de la combinación entre asignación discrecional, falta de previsibilidad en los flujos y una variable geopolítica que introduce ruido permanente. Mientras esa mezcla persista, la brecha difícilmente convergerá de forma sostenida a niveles objetivos de las autoridades monetarias, que parece ubicarse en 10%, aun cuando los montos acumulados parezcan suficientes.
La estabilidad cambiaria no depende únicamente del volumen. Depende de la confianza en que la regla no cambiará y en que el flujo será continuo, no contingente.
Las expectativas de mejora económica para 2026, impulsadas por la apertura petrolera, están generando algo completamente racional: mayores expectativas salariales en una población que viene de años de deterioro severo en su ingreso real.
Es evidente que más actividad económica y una reducción de la brecha cambiaria, si se normalizan los flujos de divisas y se mejora el esquema de subastas del BCV que hoy dificulta planificar, tendrán efectos positivos sobre los ingresos. Pero eso, por sí solo, no alcanza para recuperar la capacidad de compra al nivel que la gente espera.
El verdadero rescate del salario exige una discusión más profunda. La estructura actual de la Ley del Trabajo, especialmente en lo relativo a la retroactividad de las prestaciones sociales, quedó desbordada tras la hiperinflación. En la práctica, ese esquema terminó bloqueando aumentos salariales estructurales, porque su impacto acumulado sobre los costos haría inviable tanto al sector privado como al propio Estado.
Hoy ese concepto de prestaciones acumuladas existe más en el papel que en la realidad. Los trabajadores han visto pulverizarse sus beneficios y salarios mientras las empresas y el propio gobierno evitan ajustes salariales formales para no comprometer su viabilidad. El resultado ha sido el contrario al buscado: menor salario real y menor protección efectiva.
Resolver esto requiere una discusión nacional seria que permita rediseñar el marco laboral, proteger derechos de los trabajadores y, al mismo tiempo, hacer viable la re salarialización. Es un proceso complejo y políticamente sensible. No luce probable que se resuelva en el muy corto plazo. Por eso es previsible que veamos ese año aumentos vía bonos e ingresos complementarios, que ayudan, pero no constituyen todavía la solución estructural que el salario real necesita.
ÚLTIMA HORA:
La ONU acusa a Israel de cometer EXTERMINIO en Gaza.
EXTERMINIO.
Repítelo. Difundelo. Que el mundo lo sepa. “Israel es responsable del exterminio, del asesinato y del uso del hambre como método de guerra…”
—El Consejo de Derechos Humanos de la ONU
Nueva canción lanzada🥳por la banda Chinastia Vallenata, grupo de músicos colombianos que vive en la ciudad Xiamen,China. Esta canción “Tarde lo conocí”también es una fusión de vallenato colombiano y chino mandarín, acompañada de instrumentos musicales tradicionales chinos🎼🪗🪕
Mira cómo una joven de 19 años practica la #danzadeleón junto a su hermano de 10 años en Weinan, provincia de #Shaanxi. Ambos se mueven y saltan juntos sobre postes, demostrando una coordinación y un trabajo en equipo impresionantes. #CulturaChina#ArtesTradicionales
Una apertura petrolera como la que hoy comienza a desarrollarse en Venezuela tendrá impactos positivos en la economía. No hay forma de que un aumento relevante de los ingresos petroleros no impulse crecimiento, especialmente en un país que viene de un foso económico muy profundo.
Ahora bien, conviene poner los pies en la tierra. Esto no es una avalancha de inversiones nuevas, ni cientos de miles de millones de dólares, ni una recuperación rápida de todo lo perdido. Es un proceso gradual, operativo y realista, basado sobre todo en los proyectos que ya existen, con más OPEX que CAPEX en esta primera fase.
Habrá aumentos moderados de producción, pero incrementos más relevantes de ingresos en divisas, apoyados en la venta de inventarios y mayores exportaciones a precios internacionales. En ese contexto, los ingresos petroleros podrían ubicarse entre 50% y 100% por encima de 2025. ¿Resuelve todos los problemas? No. ¿Compensa una década de colapso? Tampoco. Pero sí genera oxígeno económico y mejora expectativas.
El multiplicador petrolero hoy es mucho menor que en el pasado. Las cadenas productivas están rotas y su reconstrucción tomará tiempo. Por eso, el impacto no será inmediato ni homogéneo. Veremos una economía creciendo en “K”, con sectores que avanzan más rápido que otros.
Para este año, el crecimiento esperado del PIB ronda 10–12%, con consumo cerca de 14%, impulsado sobre todo por empresas ya presentes en el país y por inversionistas pequeños y medianos que entran temprano, toman riesgo y esperan un entorno más claro para escalar.
No veo una expansión infinita y acelerada. Veo un crecimiento positivo pero moderado y tampoco veo solo bloqueos donde también hay muchas oportunidades.
Algunos quedaron marcados por el pasado. Y se entiende.
Como me dijo un pana en Panamá: muchos están como Leonela (la protagonista de la novela de lo 80’) que después de tanto drama…“quedó con miedo al amor.”
Ayer comenzó la fase final de entrega de los 200 millones de dólares a la banca privada, completando el uso del cupo de 500 millones autorizado para este ciclo. Con esta entrada, la oferta global de divisas en enero alcanza los 609 millones de dólares (sumando el aporte del sector privado), un volumen que históricamente ha sido sinónimo de estabilidad.
¿Qué nos dice este número? Técnicamente, 609 millones son suficientes para cubrir la demanda convencional. Sin embargo, el mercado hoy no es "convencional": arrastra una demanda acumulada por meses de sequía y, sobre todo, enfrenta la incertidumbre sobre la recurrencia de los flujos futuros.
El factor clave: La confianza.
La estabilidad real y la reducción drástica de la brecha cambiaria, el principal distorsionante de nuestra economía, solo llegarán cuando los demandantes confíen en el suministro a largo plazo.
Nuestra perspectiva es optimista: los flujos parecen garantizados por la solidez de la apertura petrolera con EE. UU. No obstante, es imperativo que Washington emita pronto las licencias individuales o la licencia general que regularice las operaciones más allá de los 50 millones de barriles iniciales. Esta seguridad jurídica es el "oxígeno" que el mercado necesita para dejar atrás las compras nerviosas.
Estamos en una fase de transición. El objetivo de estabilizar el mercado y cerrar la brecha unifica hoy las agendas de Caracas y Washington.
El mercado tiende a estabilizarse, pero la velocidad del cierre de la brecha dependerá de la claridad de las reglas de juego.
🔴📺Venezuela recibe 300 millones de dólares por la venta de petróleo tras su acuerdo con EE.UU. Hablamos con @Vladi_VillegasP, periodista.
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