Estoy construyendo una fortaleza de personas amorosas que saben escucharme y respetarme.
Desde ahí puedo mirar mis heridas sabiendo que no voy a colapsar en el proceso.
A los tallados de mi gimnasio les mostraría este video para que entiendan a qué nos referimos cuando decimos que preferimos hombres que no estén secos como un bacalao.