Me sigue dando mucha risa que la gente dice que en México no deberíamos protestar por el genocidio de Palestina por qué hay cosas más importantes acá, seguro saben quién entrena a los carteles mexicano y de donde vienen los softwares con la que espían a la sociedad en México.
la gente viendo que estamos viendo verga con los cambios climáticos y se ponen a pedirle a chatgpt que los haga como se verían si hubiesen estado en los 80’s JAJAAJAJAJAJAAJAJAAJ la verga
por favor, enseñales a tus hijas que tener voz es más importante que ser amable. Tener carácter es más importante que ser agradable. Tener estándares es más importante que ser aceptada. Y tener respeto propio es más importante que ser elegida.
En mis cumpleaños siempre llueve, así que, irremediablemente, mi ser tiende a la nostalgia. Pero, también pasa que cada 24 de agosto me hacen sentir tan amada que, irremediablemente, siempre siento que sale el sol
Gracias vida, nada me debes <3
d4vd literalmente esta a punto de ser condenado a pena de muerte por el abuso sexual, asesinato y mutilación a una niña de 14 años y todavía hay 17 millones de imbeciles que lo escuchan 🤢
Reitero mi llamamiento para que cesen los repetidos actos de violencia contra la población civil palestina en Cisjordania y pido con urgencia a la comunidad internacional que vele por el avance de la solución de dos Estados, en pro de una paz justa y duradera.
Siempre que pasan estas cosas se habla de la crisis moral del país, pero nunca se menciona que el verdadero problema es que la masculinidad mexicana entiende perfectamente que se pueden salir con la suya y ser impunes en absolutamente todo.
Mientras el país celebra, una noticia pasó prácticamente inadvertida.
El 30 de junio fueron cesadas las 43 personas trabajadoras sociales del Instituto Federal de Defensoría Pública.
No eran personal administrativo. Eran profesionales que realizaban investigaciones socioeconómicas, elaboraban dictámenes en trabajo social e identificaban las condiciones de vulnerabilidad de quienes acuden al Estado porque no pueden pagar una defensa o una asesoría jurídica.
Su trabajo permitía que mujeres víctimas de violencia, niñas, niños y adolescentes, personas mayores, indígenas, migrantes, personas con discapacidad y víctimas de violaciones a derechos humanos recibieran una atención integral y una defensa acorde con su realidad.
Cuando desaparece este personal especializado, no sólo se pierden empleos; también se debilita la posibilidad de impartir una justicia profesional, independiente y de calidad para quienes más la necesitan.
Resulta especialmente preocupante que, después de que la reforma judicial prometió reiteradamente respetar los derechos laborales, continúen presentándose ceses que dejan a personas servidoras públicas sin empleo y, en algunos casos, incluso sin seguridad social para continuar tratamientos médicos indispensables.
Defender los derechos laborales también es defender el Estado de derecho. Y proteger a quienes hacen posible el acceso a la justicia es proteger, sobre todo, a quienes menos tienen.
La justicia también se debilita cuando se despide a quienes la hacen posible.