@jmolaizola Es lógico que te duela, pero ni caso, somos muchísimos más los que te consideramos un mediador excelente que con tus palabras nos anuncias la Palabra, nos interpelas y nos llevas a Él. Deseando conocerte en persona. Ánimo. Hay que nacer de nuevo. Un abrazo
Quizás la puerta de entrada sea la sensación de pertenencia, la comunidad, la música, la liturgia, el testimonio de otros, el cansancio de un mundo vacío… pero no debe quedarse ahí. La fe solo echará raíz en una experiencia fundante: saberse radicalmente amados por el Dios de Jesucristo
@jmolaizola Ánimo, estoy totalmente de acuerdo contigo y para los que somos tímidos más, pero es un nuevo reto y una nueva oportunidad y NUNCA vamos sólos. Yo, a otro nivel, estoy en un momento parecido, empiezo una nueva etapa, cambiando de casa, y todo lo que conlleva de otros cambios.
Si a alguien le interesa algunos muebles y objetos antiguos como maquina de coser, radio, enciclopedia Espasa, maquina de escribir olivetti, discos, libros, etc. Se ponga en contacto por privado, admito propuestas simbólicas. No vendo, acepto la voluntad y recogerlo.
No todas las batallas merecen el gasto de energía, tiempo y malos ratos. Elegirlas bien es sabiduría para no perder ni un segundo de tu vida en lo que no merece la pena. Y así evitarte algún que otro disgusto de más.
La ley, sí, pero ¿qué ley?
No la del puro que observa,
desde una barrera de cumplimientos,
a los equivocados,
los perdidos,
los transgresores.
No la de quien agarra la piedra
y lapida al culpable
en nombre de un Dios cruel.
No la de la virtud jactanciosa,
o el discurso hipócrita.
No la de la brizna en el ojo ajeno,
ni la del ego desmesurado.
No la que esclaviza y no libera.
No la de credos impuestos.
¿La que se cumple por miedo? ¡No!
La del amor. Solo esa.
Que se conmueve, arde,
celebra y lucha.
Que tiende los brazos.
Que entiende las caídas,
que aspira a todo
desde el saberse poco.
La de la entraña estremecida
ante el misterio del prójimo.
La del sollozo compasivo
que no renuncia a la esperanza.
La que sostiene la vida
sin conformarse con menos.
La de la risa sincera.
La de vaciarse hasta la última gota.
Y vivir. Y morir. Y resucitar.
Esa ley.
«La ley» @jmolaizola
"Nada te aprovechará tanto para la templanza en todas las cosas como la meditación frecuente acerca de la breve y, además, incierta duración de la vida: en todo cuanto hagas piensa en la muerte".
Séneca, "Epístolas morales a Lucilio", XCIV, 27.
Son muy cortos los años.
Es tan breve la vida…
Pasa rápido el tiempo.
Habrá que resistirse
sin dar cancha a la furia
ni dejar que la entraña
se nos llene de inquina.
No hay que volar los puentes
anulando al hermano
que nos hirió por dentro.
Hay que pegar los trozos
de la historia quebrada
y seguir construyendo,
más allá de rencores.
La guerra nos desangra,
el insulto destruye,
la enemistad devasta
y la inquina nos pudre.
Tal vez somos capaces
de aparcar los agravios
Tal vez es el perdón
el camino marcado
desde la cruz y el grito,
donde un Dios maltratado
le dio la vuelta al odio.
Quizás sea la paz
un nombre del amor.
«Reconciliación» @jmolaizola
Abrirás mis ojos.
Veré, sin filtro,
infiernos
y cielos
en el mundo desigual.
Abrirás mis oídos,
y gritos ignorados
me alcanzarán
con su verdad desnuda.
Me abrirás la boca
y no valdrán
excusas ni gimoteos.
Juicio será descubrir
que fue el amor mi vecino
cada día, y lo ignoré.
Que eras tú quien anhelaba
el gesto que yo negaba
atrincherado en mi jaula
de indiferencia distante.
Juicio será comprender
que hubo lágrimas vertidas
por negarme yo a secarlas,
ver la muerte cotidiana,
el dolor, las decepciones
de quien no te halló al buscarme.
Y juicio será también
la sorpresa de encontrarte
en cada instante entregado
cada abrazo sin cadenas,
cada historia compartida,
cada verso, cada canto,
cada paso franqueado.
La eternidad prometida,
anticipada en mil rostros.
No es todavía
la hora de la cosecha.
Aún estamos a tiempo
de acertar con la siembra.
«El juicio final» @jmolaizola
Seguimos en camino. Es cuaresma. ¿Hacia dónde? Hacia la Pascua, pasando por la Pasión. Interesante confluencia de caminos, seguimiento, entrega, amor, muerte y Esperanza. La vida misma.
«Non, si male nunc, et olim sic erit» (“No porque hoy nos agobien los males, será así también mañana”: Horacio, Od. II, 10). Y a esa condicional intento abrazarme a diario, pero…