Claro, vamos a por papel perfumado y una pluma. Intentaremos que quede lo más realista posible.
—Se dirige hacia el despacho, buscando la pluma con la estilografía más adecuada—.
——Seguro... ——
Acto seguido, Indigo estiró la anatomía para luego aferrarse al brazo de su fraterno.
——¿Y bien? ¿Tienes los elementos para hacer la dichosa carta?
—Ah, ese es el Jamil que le gusta. ¡Es decir! Que admira. Se le han puesto hasta los ojos en forma de corazón—.
Por supuesto, trataré de que mis ideas sean de tu agrado.
——No me interesa la guerra, Azul, altera mi tranquilidad. Pero si tu plan es seguir adulándome, tratarme como a la realeza y demostrarme con lujos que realmente vales la pena... Adelante. Quién sabe, si te esfuerzas lo suficiente, tal vez termine aceptando esa prueba.
—Clima agradable. En un local. Sí, definitivamente a Jade se le ha ido la pinza por algo tan pequeñito. Fue demasiado tierno, Azul se sostiene el cuello de la camisa arrugándolo en el puño para aguantar la agresión tierna que estaba a punto de cometer—.
Hm, hm.~ Por supuesto, >
—Pero te lo mereces, 'zul, por carero y mafioso.
Está pasando por las instancias previas a la Estupidez Suprema. Vuelve a tratar de morderle los dedos.
——Tú si que eres un odioso de primera mano... ——pero bien que el chico de orbes heterocromáticos sonrió malicioso. ——¿No sería mejor mandarle una carta a Shroud?
——Tranquilo, no te alteres, no quiero más caos con Kalim rondando. Pero... No pensé que defender a tu personal te pusiera tan sentimental. Si lo hubiera sabido, habría criticado su servicio mucho antes solo para ver esta faceta tuya.
—SERÁ FALSO. Pero solo por el espectáculo de verlo intentar fingir demencia, se acerca para darle un pequeño ósculo en la mejilla—.
Eres tan especial para mí como Floyd.
—Y que no le haga repetir estas cosas, que le da vergüenza hombre ya—.