pasaría a formar parte de esa lista silenciosa de cosas que se borran sin hacer ruido.
A fin de cuentas, a lo largo de su vida se había especializado en eso: no perdonar los errores, sino hacerlos desaparecer.
Charlotte no había llegado.
Y eso no era un detalle menor. La puntualidad no era una cortesía, era un principio. Y él ya había arriesgado demasiado confiando en ella. Si no cruzaba esa puerta en el minuto exacto, lo daría todo por terminado. Sin enfado, sin drama. Simplemente >
@RelaxandPizza General de Defensa salió a la calle después de visitar a su amante, Acke contaba con que entrara en la cafetería, le vería y el resto...
El zumbido del teléfono le hizo desviar la mirada de su objetivo. Al ver el nombre, supo que algo no iba como debía.
— ¿Estás bien?
@RelaxandPizza fue insuficiente cuando, en un último intento por echarle y desocupar la mesa, Acke sacó dos billetes para el muchacho que no comprarían su silencio, pero sí tranquilidad. Y lo sabía. Sabía perfectamente que su vigilancia estaba siendo poco discreta. Cuando el Secretario >