La nueva acusación contra Nicolás Maduro y Cilia Flores por torturas debe alcanzar a toda la cadena de mando del aparato represivo. Han cometido esos crímenes contra estadounidenses, contra muchos otros extranjeros y contra miles de venezolanos.
Delcy Rodríguez tuvo bajo su responsabilidad política al SEBIN. Su actuación debe ser investigada.
¡Justicia para las víctimas!
¡Basta de impunidad!