Menos mal que hay diputadas expertas en Relaciones Internacionales, como Juliana Santillán, que se reúnen con los embajadores de Brasil, Croacia y Checoslovaquia, un pais que ya no existe porque se dividió entre Republica Checa y Eslovaquia. Pero ella mató dos pájaros de un tiro y unificó de nuevo a esa República previa a la Guerra Fría