Un brasileño y un noruego insultándose en el idioma universal: el español.
Este era el mundo que nos tenía preparado Felipe II, pero tenemos que conformarnos con hablar esa abominación germánica, el inglés. En fin.
Algunos momentos que voy viviendo mientras vivo generan imágenes que parecen eternas aunque sean de un instante preciso y único. Que fortuna poder estar ahí para verlas y capturarlas.
No vais a conseguir que olvidemos que todas las élites que financian vuestros periódicos participan de rituales satán1cos y orgías pedóf1las que implican el secuestro y asesinato de personas y niños.