AÚN es una iniciativa de historiadores convencidos de que el saber sobre el pasado no es un lujo de anticuarios.
No divulga datos. Se interesa por problematizar relatos y explorar diversas maneras de realizar el trabajo histórico.
No busca consenso. Se propone estimular las dudas y la curiosidad así como la atención reflexiva a nuestro presente.
Uno de nuestros principios: la historia no se consume, se discute.
Thanks Mr. Wood!
Por Tom Mackaman y David North
Acaba de morir el principal historiador del nacimiento de la nación estadounidense. Esta es una vindicación socialista de Gordon S. Wood y de la Revolución Angloamericana como un acontecimiento que cambió profundamente la sociedad, alumbró la democracia con sus contradicciones inevitables y que puede ser pensado como un hito para la eventual transformación del mundo presente.
Texto completo en: https://t.co/vXUnjgW1Gi
La guerra híbrida en América Latina. Cuando la amenaza deja de tener uniforme
Por Carlos Díaz
La proliferación regional del crimen organizado y de economías ilegales transnacionales exige replantear las narrativas que explican su surgimiento y persistencia, así como fortalecer la cooperación entre los países para romper las redes de circulación que las sustentan. Estos grupos no aspiran a la toma armada del gobierno ni a la revolución social. Su objetivos políticos se limitan a impedir la intervención del Estado en sus actividades criminales, por ello, busca santuarios delictivos en los cuales la soberanía no se ejerce. La negociación que les corresponde es el sometimiento a la justicia, pues concederles estatus político implica otorgarles una legitimidad que no tienen y que, a la larga, puede fortalecerlos.
Texto completo en: https://t.co/J5xfklVGch
Argentina: de una dictadura feroz a la democracia que supimos conseguir
Por Hilda Sabato
En el marco de la conmemoración por los 50 años del último golpe militar, la historiadora recupera analíticamente los años que van del inaugural y esperanzado año 1983 hasta el presente a todas luces inquietante. Invita a pensar qué fue lo que la sociedad argentina hizo, pudo o logró hacer con su vida político-institucional una vez recobrada la senda democrática. Sabato no pasa por alto el inmenso daño que la última dictadura infligió al tejido social, pero rehúsa ver allí la razón absoluta de todos los fracasos de la nación argentina. No pocos son los rasgos y los desafíos comunes entre esta historia y la historia colombiana de los años recientes.
Texto completo en: https://t.co/bB3bv6s4oK
@aun_historia Felicitaciones por el reportaje. Al Profesor Thomas y su ex. y al equipo indígena y de otros departamentos que lo ayudaron. Por supuesto al Profesor Daniel Gutiérrez
Memorias de micos, de Thomas R. Defler
Por Daniel Gutiérrez Ardila
Tras unos años de tranquilidad, las FARC volvieron a Caparú, desterraron a Defler y lo amenazaron con matarlo si se atrevía a regresar. Lo conminaron a dejar su computador y todas sus notas, que compilaban muchos años de observaciones. Más tarde les prendieron fuego.
El proyecto de Caparú, no obstante su triste final, tuvo importantes consecuencias. Defler contribuyó en forma decidida a la creación en octubre de 2009 del Parque Nacional Natural Yaigojé-Apaporis, que con más de un millón de hectáreas augura la preservación de la cuenca baja de aquel río.
Texto completo en: https://t.co/JBG5BfwY4T
La vida intelectual de las clases trabajadoras británicas
The Intellectual Life of the British Working Classes, que estudia las experiencias de lectura de los trabajadores británicos, constituye un texto pionero y desafiante aún hoy. Rose recuerda los orígenes de su libro y reflexiona acerca de sus resonancias en el mundo actual.
Por Jonathan Rose
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El lugar común del descarrilamiento de las guerrillas
El intento por descifrar las guerrillas revolucionarias en Colombia es resuelto muchas veces dividiendo su largo itinerario en dos etapas. Una segunda, malsana, que se habría caracterizado por las barbaridades que cometieron y siguen cometiendo aquellos grupos; y otra etapa primigenia, en la que estos habrían tratado de alcanzar sus nobles ideales mediante métodos incruentos o escasamente censurables. Dignas de encomio en sus comienzos, las guerrillas se habrían desnaturalizado por el camino.
Como tantos otros supuestos de la narrativa de nuestra violencia política, la tesis de la desviación de los grupos guerrilleros, de su objetivo filantrópico y de sus apacibles procederes originarios, expresa una dimisión moral e intelectual. Una ceguera ante los fines que buscaban y ante los medios que utilizaban para conseguirlos, desde sus respectivos momentos fundacionales.
Por Isidro Vanegas, para nuestra sección Presente pasado
Texto completo en: https://t.co/yBp2t16wtP
Las memorias del odio, de Rogerio Velásquez Murillo
A partir del trágico destino de Manuel Saturio Valencia, y lejos de legitimar la destrucción material como respuesta definitiva al agravio, Rogerio Velásquez advierte sobre la naturaleza cíclica y estéril del estallido colérico, invitando en su lugar a una poderosa contraposición histórica: frente a la trágica ruina del adalid que sucumbe ante el patíbulo, se alza el camino de la redención intelectual personificado por un etnólogo nativo que eligió combatir el olvido a través del rescate riguroso de la cultura, la memoria y las tradiciones de su propio territorio.
Por Daniel Gutiérrez Ardila
Texto completo en: https://t.co/zlqqQvw2lU
Una reina negra en las Américas
Los rumores acerca de una reina negra que traería la libertad a los esclavos deja ver cómo muchos de ellos soñaron con el fin de su cautiverio, pero no a través de actos de fuerza sino mediante algún tipo de providencia que participaba de los códigos legales y simbólicos de la monarquía
Por Edgardo Pérez Morales, para nuestra sección Mini-historias
Texto completo en: https://t.co/yA4rsf0D1j
La fiesta revolucionaria, de Mona Ozouf
A partir de su libro, la fiesta revolucionaria aparece como uno de los grandes instrumentos de la Revolución Francesa: un mecanismo para transformar a los individuos, reorganizar el tiempo colectivo y fundar una nueva comunidad emocional basada en los ideales republicanos. Con la ayuda de rituales públicos cuidadosamente diseñados, la revolución buscó reemplazar las antiguas referencias religiosas y monárquicas por una simbología de masas capaz de modelar sensibilidades, adhesiones y formas de pertenencia.
Por Javier Ramón Solans
Texto completo en: https://t.co/S6YxxdSYuv
En agosto de 1966, el grupo clandestino de la Juventud Comunista, organización dirigida por Manuel Cepeda, puso una bomba en el Instituto Colombo Americano de Bogotá. El saldo fue de cuatro muertos y seis heridos.
En una entrevista de Darío Villamizar a Alejandro Gómez Roa, Gómez confesó que:
"La acción práctica era una protesta contra la presencia de barcos norteamericanos en las costas nuestras y la intervención militar norteamericana en Colombia y en toda América Latina. Se trataba de colocar artefactos explosivos en los barcos y en algunas entidades muy representativas del gobierno de los Estados Unidos en nuestro país: la Embajada y el Instituto Colombo Americano" (Véase en Villamizar, Jaime Bateman. Biografía de un revolucionario)
Manuel Cepeda o el sufrimiento como arma
Un conocido colega de Cepeda en la dirección de la constelación comunista deja sin embargo por el piso aquellas pretensiones. En efecto, Manuel Marulanda en un documento interno de 1988, que figura en la compilación oficial de su propia organización, reconoció abiertamente la unicidad de los aparatos legal y armado del comunismo colombiano. “En la fundación de las FARC, estuvo presente el Partido; desde esa fecha hasta la actualidad, no hay evento donde no esté presente, ayudando, sobre la base de las Conclusiones de los congresos. Es que las FARC son el Partido Comunista. Recientemente, en reunión de los dos secretariados, se acordó elaborar un documento acerca del funcionamiento del Partido en las FARC. […] Hasta ahora, lo que tenemos es bueno; así lo indican los veinticuatro años de existencia de las FARC, donde es obligatoria la militancia partidista, y al calor del Partido, que son las FARC, en todas las áreas guerrilleras hay Partido comunista creado por nosotros. Seguramente, nos hace falta que las células de Partido no sólo se ocupen de la formación político-ideológica de sus militantes, sino que también posean una mayor claridad de la estrategia militar y dominio del Plan de ocho años, para que, en determinado momento, sea todo el Partido el que encare las dos estrategias con miras a la toma del poder. Esta no es tarea exclusiva de las FARC; es del conjunto del Partido, como una organización de masas”, dijo Tirofijo
Por Isidro Vanegas, para nuestra sección Presente pasado
Texto completo en: https://t.co/N5DMEfsJDI
La posesión del presidente Olaya Herrera, en 1930
La posesión presidencial de Enrique Olaya Herrera en 1930 fue mucho más que un relevo institucional: se convirtió en una escena de fervor político, simbolismo republicano y expectativas de renovación nacional tras décadas de hegemonía conservadora. En medio de multitudes exaltadas, rituales solemnes y una atmósfera casi religiosa, la ceremonia reveló cómo el poder democrático necesita representarse públicamente para construir legitimidad, emociones colectivas y sentido histórico.
Por Isidro Vanegas, para nuestra sección Mini-historias
Texto completo en: https://t.co/VSOk6GppgP
Debate sobre la paz en medio de la guerra. Venezuela, 1820
En la Venezuela de 1820, la prensa se convirtió en un campo de batalla tan decisivo como el propio frente militar: mientras la guerra desgastaba ciudades y cuerpos, periódicos como La Segunda Aurora y el Correo del Orinoco disputaban el sentido de la paz, la legitimidad y la soberanía en medio de la incertidumbre. Entre el discurso conciliador de los monárquicos constitucionales y la respuesta estratégica de los republicanos, la palabra impresa abrió un espacio inesperado para imaginar la reconciliación sin que cesara la violencia.
Por Ángel Almarza, para nuestra sección Mini-historias
Texto completo en: https://t.co/iCcSew2Qd4
De Raúl Reyes a Simón Bolívar
Entre los archivos de las FARC y algunos símbolos de la independencia se despliega una inquietante disputa por el sentido de la historia y de la legitimidad política. La figura de Simón Bolívar, convertida durante décadas en emblema de unidad y emancipación, aparece reinterpretada y apropiada por proyectos armados y discursos revolucionarios que buscaron justificar la violencia contemporánea bajo el lenguaje de la liberación continental.
Por Daniel Gutiérrez Ardila, para nuestra sección Presente pasado
Texto completo en: https://t.co/ygENjz30gR
Savonarola y la ofuscación por la ciudad perfecta
A partir del libro de Donald Weinstein sobre Girolamo Savonarola, esta reflexión examina cómo el sueño de construir una ciudad moralmente perfecta puede desembocar en fanatismo, persecución y destrucción. La experiencia de la Florencia de finales del siglo XV aparece así no solo como un episodio religioso y político, sino como una expresión perdurable de las ilusiones milenaristas que atraviesan la historia occidental: la creencia de que es posible purificar la sociedad, regenerar al ser humano y fundar un orden definitivo guiado por una verdad absoluta.
Por Anthony Grafton
Texto completo en: https://t.co/ns02qdya1i
La virilidad, según Georges Vigarello
Georges Vigarello consagró más de 30 años de su vida a investigar la representación y las prácticas del cuerpo. Los trabajos de este historiador del cuerpo, especializado en la estética, la higiene y la salud, persiguen un objetivo bien particular: mostrar cómo esas prácticas y representaciones revelan, en sus derroteros históricos, los cambios fundamentales de la cultura o de la sociedad. En una veintena de libros, ha explicado la historia de las actitudes del cuerpo, de las normas que rigen lo que atrae y lo que produce rechazo (Lo limpio y lo sucio, 1985), el bienestar y el malestar (Lo sano y lo malsano, 1993). También se ocupó de la violencia (Historia de la violación, 1998) y de la excitación y el esfuerzo en una práctica deportiva (Pasión por el deporte: historia de una cultura, 2000).
Texto completo en: https://t.co/9ydfNNWOMo
"Cuando los carros de combate dijeron la última palabra, Cepeda también defendió la potestad de la metrópoli soviética para hacer cualquier cosa con tal de impedir que sus países satélites tomaran el rumbo que decidieran por sí mismos. Los pueblos debían, inexorablemente, plegarse a los designios científicamente establecidos por la vanguardia revolucionaria, según los cuales el comunismo era la única vía para mejorar la vida humana.
[...]
A los ojos de Cepeda, y de los demás comunistas colombianos, la invasión soviética de una nación que ellos mismos llamaban libre, era una decisión loable. Por el contrario, la tentativa del Estado colombiano de ejercer el control soberano sobre Marquetalia y demás zonas hegemonizadas por el PCC con sus destacamentos armados, era un acto repudiable. Según ellos, la primera iniciativa tenía como finalidad salvaguardar la paz mundial. La segunda era pura y simple barbarie"
Publicaciones al respecto en Voz Proletaria, órgano oficial del Partido Comunista Colombiano:
Manuel Cepeda o el sufrimiento como arma
Un conocido colega de Cepeda en la dirección de la constelación comunista deja sin embargo por el piso aquellas pretensiones. En efecto, Manuel Marulanda en un documento interno de 1988, que figura en la compilación oficial de su propia organización, reconoció abiertamente la unicidad de los aparatos legal y armado del comunismo colombiano. “En la fundación de las FARC, estuvo presente el Partido; desde esa fecha hasta la actualidad, no hay evento donde no esté presente, ayudando, sobre la base de las Conclusiones de los congresos. Es que las FARC son el Partido Comunista. Recientemente, en reunión de los dos secretariados, se acordó elaborar un documento acerca del funcionamiento del Partido en las FARC. […] Hasta ahora, lo que tenemos es bueno; así lo indican los veinticuatro años de existencia de las FARC, donde es obligatoria la militancia partidista, y al calor del Partido, que son las FARC, en todas las áreas guerrilleras hay Partido comunista creado por nosotros. Seguramente, nos hace falta que las células de Partido no sólo se ocupen de la formación político-ideológica de sus militantes, sino que también posean una mayor claridad de la estrategia militar y dominio del Plan de ocho años, para que, en determinado momento, sea todo el Partido el que encare las dos estrategias con miras a la toma del poder. Esta no es tarea exclusiva de las FARC; es del conjunto del Partido, como una organización de masas”, dijo Tirofijo
Por Isidro Vanegas, para nuestra sección Presente pasado
Texto completo en: https://t.co/N5DMEfsJDI
"Como adalid irreductible de la lucha armada, Cepeda no se cansó de estigmatizar a quienes dudaran de las bondades del fusil. Encabezó, pues, la cruzada en contra de la corriente que en el seno de la Unión Patriótica lideró Bernardo Jaramillo Ossa, en 1989, la cual renegó del leninismo, la combinación de las formas de lucha y el ideal de la revolución como tabula rasa del pasado. Cepeda, en cabeza de la mayoría del Partido Comunista, le cerró el paso a la candidatura presidencial de Jaramillo, descalificando moralmente a los reformistas, y en el periodo posterior al asesinato de este, libró una lucha denodada para que no fructificara un movimiento socialdemócrata a partir de la Unión Patriótica. Fue tanta la prevención hacia los tanteos con la heterodoxia por parte de Jaramillo Ossa que los jefes comunistas interceptaron su correspondencia, lo que algunos adjudicaron específicamente a Cepeda. Aquella fue, según Alberto Rojas Puyo, una actitud “sucia, inaceptable desde todo punto de vista, de manejo inescrupuloso, estalinista […] ese hecho era una expresión de cosas muy hondas, de porquerías muy profundas en la conducta, en la mentalidad de los comunistas”
Manuel Cepeda o el sufrimiento como arma
Un conocido colega de Cepeda en la dirección de la constelación comunista deja sin embargo por el piso aquellas pretensiones. En efecto, Manuel Marulanda en un documento interno de 1988, que figura en la compilación oficial de su propia organización, reconoció abiertamente la unicidad de los aparatos legal y armado del comunismo colombiano. “En la fundación de las FARC, estuvo presente el Partido; desde esa fecha hasta la actualidad, no hay evento donde no esté presente, ayudando, sobre la base de las Conclusiones de los congresos. Es que las FARC son el Partido Comunista. Recientemente, en reunión de los dos secretariados, se acordó elaborar un documento acerca del funcionamiento del Partido en las FARC. […] Hasta ahora, lo que tenemos es bueno; así lo indican los veinticuatro años de existencia de las FARC, donde es obligatoria la militancia partidista, y al calor del Partido, que son las FARC, en todas las áreas guerrilleras hay Partido comunista creado por nosotros. Seguramente, nos hace falta que las células de Partido no sólo se ocupen de la formación político-ideológica de sus militantes, sino que también posean una mayor claridad de la estrategia militar y dominio del Plan de ocho años, para que, en determinado momento, sea todo el Partido el que encare las dos estrategias con miras a la toma del poder. Esta no es tarea exclusiva de las FARC; es del conjunto del Partido, como una organización de masas”, dijo Tirofijo
Por Isidro Vanegas, para nuestra sección Presente pasado
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