Cuando encuentras a la persona indicada lo sabes. Lo sabes porque te hace la vida mucho más fácil y divertida, porque te da paz, te sientes querida, respetada y valorada.
La intimidad también se encuentra cuando el otro habla de su infancia, de su familia, de las cosas que le han causado daño, de lo que le hace sentirse vulnerable y de lo que más miedo le da.
es muy significativo cuando por fin encontrás un lugar en el mundo, quiero decir, un vínculo seguro. Puede que odies cómo funciona todo, pero hay alguien que te sostiene y te hace sentir que hay un lugar sólo para vos. Ahí tu lugar en el mundo. Amor.
es muy bello cuando se pasa del enamoramiento al amor: la idealización pierde foco y empezás a registrar las partes vulnerables del otro, sus enojos, sus tristezas, su lado humano y ordinario. Esto, precisamente, te despierta más amor y ganas de estar a su lado.
Si vas a vivir una relación, asegúrate de que sea con alguien a quien puedas contarle todo lo que pasa dentro de ti, si sientes miedo, si algo te molesto, si algo no te gusta, si te incomoda alguna cosa por muy pequeña o tonta que parezca. Asegurate de que sea alguien a quien puedas decirle exactamente como te sientes sin temor a que te tache de loco, de intenso, de exagerado o de dramático. Si vas a vivir una relación, asegúrate de que sea con alguien que te bese la frente y te diga; ‘que cualquier cosa se puede resolver juntos’, sin importar cuan absurdo sea el problema.
La delgada línea entre querer ser una mujer fuerte e independiente y querer hacerse bolita en un rinconcito porque la vida adulta simplemente te sobrepasa.