Abogada.Profesora Titular.Dra. En Ciencias Politicas.Exdecana de la Facultad de Ciencias Juridicas y Políticas de la Universidad de Los Andes.MéridaVenezuela
¿Y cuándo llegarán los recursos para salarios dignos? La gente no vive de discursos ni de burocracia: vive de su trabajo. Un Estado de Derecho debe administrar los recursos públicos para garantizar una vida digna, no para sostener una estructura burocrática cada vez más pesada.
Mendigos de nuestra propia riqueza. Qué paradoja tan dolorosa: vivir sobre una tierra inmensamente rica y sobrevivir en la necesidad. La injusticia puede durar un tiempo, pero no para siempre. Hay un Dios que todo lo ve.
Y mientras tanto… ¿qué? ¿Dónde están los salarios dignos? Dónde está la justa distribución de la riqueza nacional? La verdadera prosperidad no se proclama . No es propaganda. Cuando millones apenas sobreviven, la dignidad y la justicia social siguen siendo una deuda pendiente.
Los pueblos no están destinados a permanecer acéfalos. Cuando un sistema pierde legalidad y legitimidad, nace la urgencia de reconstruir instituciones, recuperar la confianza y devolverle la voz a la ciudadanía.
Sin legalidad, la ley se vuelve una palabra vacía. Sin legitimidad, el poder pierde su razón de ser. Los pueblos pueden resistir mucho, pero nunca dejan de buscar justicia, verdad y dignidad.
Alguien lloró hoy sin que nadie lo viera. Alguien se rindió sin decirlo. Alguien necesitaba una palabra amable. El mundo nos ayudó. Desde afuera nos tendieron la mano. Desde adentro nos abandonaron. La solidaridad no es compasión es responsabilidad. El Amor motor de la humanidad.
No hay país “más rico” cuando no existe un salario digno, cuando la mayoría sobrevive con miseria y, ante tanto dolor, no hay respuestas reales.
La grandeza de una nación se mide por cómo protege a su gente, no por discursos.
“El Juez de toda la tierra hará lo que es justo.”
La resiliencia del venezolano vuelve a mostrarse en cada gesto de apoyo y unidad. El verdadero pueblo se levanta, se abraza y renace aun en medio de las dificultades. Esto es solo una muestra de todo lo que Venezuela es capaz de hacer. 🇻🇪
¿Qué clase de país tiene una de las mayores riquezas del mundo y paga salarios que no alcanzan para comer? Venezuela: rica en recursos, pobre en sueldos.
Un Estado que condena a la pobreza a sus profesores universitarios jubilados castiga la educación, la experiencia y el mérito. Los derechos laborales y de seguridad social no desaparecen con la jubilación. La jubilación no extingue derechos adquiridos.
En Venezuela, condenar a los ancianos pensionados al hambre, la falta de medicinas y el abandono no es solo una crisis social: es una violación de derechos humanos.
Después de toda una vida de trabajo, la vejez no debería convertirse en una sentencia de miseria.
Pretender crecimiento económico con trabajadores empobrecidos es una ficción.
Sin salario DIGNO no hay poder adquisitivo; sin poder adquisitivo no hay mercado; y sin mercado no hay desarrollo real. La economía no crece cuando el pueblo se hunde. #EconomíaReal#JusticiaLaboral
“La esperanza también es un derecho del alma: aunque la vida demore sus fallos, siempre existe la posibilidad de una sentencia a favor de quien no renuncia a creer.”
#Esperanza#Fortaleza#Fe#JusticiaDelAlma#NuncaTeRindas