Le fui infiel a mi esposa hace 5 años. Una sola noche en un viaje de negocios. Ella jamás se enteró. A veces la veo riendo con nuestros hijos y me pregunto cómo me miraría si supiera la verdad. Odio saber que moriré con este secreto.
El domingo pasado, mientras preparaba el desayuno, me miró a los ojos y dijo: "Tengo que confesarte algo. Llevo años guardándolo".
Se me heló el cuerpo. Apoyé el café y susurré: "Decime".