Bajé la guardia contigo porque siempre creí que podría confiar plenamente en ti, pero al final me hiciste saber que fue uno de los peores errores que pude tener en mi vida.
Prometo que ni esta noche ni el 31 enviaré mensaje a personas que eligieron de manera consciente no tenerme en su vida. De corazón les deseo lo mejor, pero de lejos.
retirate de la misma manera en que llegaste: alegre, genuina, radiante, con buenas intenciones y en paz, seguramente fuiste el golpe de suerte que jamás volverá a tener