El ahorro por no atender extranjeros en hospitales nacionales será de 3.000 millones de pesos anuales.
A Galperin le subsidiaron 68.000 millones de pesos.
Casi 23 años del ahorro de no atender extranjeros en hospitales nacionales,
Hechos, no relatos.
Después de una jornada como la de ayer vamos con nuevo impulso en defensa de la ciencia y la educación en Argentina. Todos invitados a ponernos la camiseta en defensa de la ciencia, la tecnología y las universidades nacionales.
12-8💙
Todo apoyo y difusión es bienvenido!
La distopia de tener que defender al país de nuestros propios gobernantes.
No de una potencia extranjera, ni de una guerra, una invasión o una pandemia.
Hubo que organizarse para cuidarnos de nuestro propio gobierno.
Increíble.
Acabo de escuchar a @nbg__ que cito un estudio sobre el tema de la ley de extranjerizacion de tierras. El vídeo de Malena Pichot representó el 18% de la circulación sobre el tema y tuvo impacto positivo. Para los que decían "no es por ahí, Malena. Te pasaste tres pueblos"
Si hablás más de un video que no te gustó que del contenido y la ley de tierras sos un hobbista político irrecuperable condenado a la caverna de la nadería y la impotencia
La tragedia de la valla y el colapso de Ceuta no se deben al fallo del Supremo: es un chantaje orquestado por Trump, Netanyahu y Mohamed VI con Abascal y Ayuso de cómplices. Buscan desacreditar la regularización y el apoyo a Palestina y castigar el acuerdo con Argelia y el Sáhara
Les cuento un cuento que explica la agenda de Milei de este año.
Pedro Thiel llega a la Argentina con un fondo de inversión. Compra extensiones ilimitadas de tierra (1), elige una zona estratégica atravesada por glaciares y rica en recursos naturales (2), y construye allí un enorme centro de datos con beneficios impositivos, acceso privilegiado al agua y la energía, libre disponibilidad de divisas y estabilidad fiscal, cambiaria y regulatoria durante treinta años (3).
Para ponerlo en funcionamiento, Pedro contrata una de las manos de obra más baratas de la región bajo el nuevo régimen laboral precarizado (4), prescinde de proveedores locales y entrega la administración a una sociedad autónoma dirigida por inteligencia artificial (5), que consume recursos argentinos, genera muy pocos empleos y envía sus ganancias al exterior.
Un día, el sistema falla y deja deudas, trabajadores despedidos y daños ambientales. Cuando la Argentina intenta revisar los privilegios concedidos, Pedro invoca la estabilidad jurídica prometida y lleva al país ante el CIADI. Después se marcha con la tecnología, los datos y las ganancias, mientras nosotros nos quedamos con los costos.
(1) Ley de extranjerización de la tierra
(2) Ley de Glaciares
(3) Súper RIGI
(4) Ley de “modernización laboral”
(5) Reforma de la Ley General de Sociedades y reconocimiento de sociedades autónomas operadas mediante inteligencia artificial
Lo desesperante de esta campaña antiargentina es que llega en nuestro momento de mayor fragilidad como pueblo, como nación y como posibilidad de realización histórica. Con los salarios por el piso, el país literalmente en venta y la sociedad desmovilizada. Pero creo que ya tiene tantas aristas que lo mejor es pensarlo como una chispa que desató un incendio.
Son varias fuerzas en simultáneo que se alimentan entre sí. Así que voy a violar mi idea de nunca superar los 280 caracteres sólo porque necesito dejarlo por escrito en algún lado y no tengo otro:
- el negocio de las casas de apuestas de motorizar la bronca con Messi y la selección argentina para capitalizar apuestas en contra. Hasta acá estaba limitado al fútbol: recortes para presentar una selección argentina tramposa o beneficiada por los arbitrajes
- aquella foto de Messi con Trump (por cierto: nadie escrachó a Harry Kane o a Cristiano Ronaldo por lo mismo), que le granjeó la antipatía de mucho progresismo internacional normalmente ajeno al fútbol
- el eterno resentimiento con Messi de los madrilistas y fanáticos de Cristiano Ronaldo
- la dinámica propia de los algoritmos de redes, propensa a premiar el baiteo, la indignación y las reacciones por sobre cualquier verdad o reflexión
- la condición de defensor del título de la Argentina en el torneo, frente a otros equipos que por distintas razones y con distintos méritos llegaban como "underdogs", a algunos de los cuales encima nos tocó eliminar (Cabo Verde, Egipto)
- los mitos de Hollywood (la CIA) de la Argentina negrocida y de la Argentina nazi (este es vital: los países que acogieron más nazis en el mundo están convencidos de que vinieron todos acá). El cinismo bienpensante de la cultura woke estadounidense. De acá se sigue el mito de la Argentina como un Mordor racista
- el hecho fortuito de que la composición étnica de la Argentina (peso marginal de la economía esclavista, masiva inmigración europea en 1870-1950, mestizaje generalizado y ausencia de corrientes migratorias africanas contemporáneas significativas) haga que a las sociedades racializadas les "llame la atención" la supuesta ausencia de argentinos negros
- la existencia de insultos racistas largamente aceptados en la cultura futbolera (no sólo de la Argentina, por cierto) y, desde luego, un racismo+clasismo estructural más o menos similar al de otros países de América Latina (aunque yo pienso que matizado por el igualitarismo extremo de la cultura cívica argentina)
- un resentimiento prácticamente unilateral, en principio de origen futbolístico, del público mexicano. De la magnitud de este fenómeno los argentinos nos terminamos de enterar ahora
- un discurso xenófobo contra los argentinos montado sobre una impostura antirracista motorizado sobre todo ¡por la ultraderecha racista! en Brasil, aunque no sólo por ellos
- genuinos episodios de racismo por parte de un número ínfimo de los millones de turistas argentinos que todos los años visitan Brasil, magnificados en el marco de lo anterior
- aquella tapa de mierda de Olé de 1996 (gente, ¿ustedes saben lo que eran los 90?)
- la magnificación en redes sociales de los exponentes peor socializados de cada país, de los insultos más hirientes, etc., de modo que, además de los fakes y operaciones, todo el mundo ve a los peores argentinos posibles (como a nosotros nos aparecen los peores mexicanos)
- la bronca tradicional con los chilenos (alimentada de ambos lados, porque tantos argentinos dicen tantas pelotudeces también) y la permanente sorpresa de que los uruguayos no nos quieren. Esto es folclore inofensivo pero sumó voces "del barrio" a todo el quilombo
- la rivalidad histórica con Inglaterra, reactivada por el partido y el episodio de la bandera por Malvinas, que sumó a la bronca antiargentina a otra gente y a otros motivos que hasta el momento estaban al margen
- la forzada rivalidad con España ante el inevitable cruce en la final. A mí me cae mal su aura de agrandados del fútbol pero francamente no tengo nada contra el país, tengo grandes amigos, todo argentino que junta un mango se va a conocer y tenemos una colonia inmensa de compatriotas instalados allí
- el supremacismo cultural y el sermoneo moral europeos llevados al terreno del fútbol ante seleccionados de países subalternos que no aceptan su lugar de inferioridad (la Argentina y el Paraguay)
Ahora, muchos de estos son fenómenos inconexos entre sí. Algunas son cosas más bien dormidas, o que estaban en el terreno de las teorías de la conspiración. ¿Cómo pudieron activarse todas juntas, retroalimentarse y volverse verosímiles?
Acá es donde me parece que ningún análisis honesto puede omitir el contexto local:
- un gobierno argentino que ha sobreactuado hasta el paroxismo su alineamiento con Trump y, en especial, su apoyo irrestricto a las acciones del Estado de Israel. Nadie en el mundo, fuera del Estado de Israel, ha reivindicado más la impunidad israelí que Javier Milei
- un clima político en la Argentina que premia, para los seguidores del gobierno, un discurso supremacista, xenófobo y racista, en una genuina competencia por ver quién es más hijo de puta (lo que afuera no aprecian es que todo esto va dirigido ante todo contra los propios argentinos)
A esta altura del partido, pienso que reducir el vendaval de mierda que está cayendo sobre los argentinos a la antipatía que genera Milei es, ante todo, minimizar la propia responsabilidad de quienes propagan, consciente o inconscientemente, esos discursos de odio, de mentiras, falsedades y medias verdades, de culpa colectiva y hasta de exterminio.
Parece que con otros países no se aplica: todos los argentinos (y nuestra selección nacional de fútbol) somos Milei, pero nunca todos los brasileños fueron Bolsonaro ni todos los estadounidenses son Trump. Para peor, encima, al gobierno le sirve: mientras más nos deteste el mundo, menos moverá nadie un dedo para evitar nuestro desguace.
Ahora bien, también es cierto que un gobierno que alegremente reivindica el genocidio palestino y que ni siquiera responde a quienes nos acusan a todos los argentinos livianamente de nazis y racistas (porque ellos mal podrían desmentirlo) es la condición de posibilidad, el significante vacío, si se quiere, que hace que de repente a tanta gente en todo el mundo le parezca creíble que los argentinos somos todos unos hijos de puta del primero al último.
Es cínico, es deshonesto, es injusto. Y así y todo este último es un problema que sólo podemos aspirar a resolver los argentinos. Quizás entonces muchos vean la peligrosa histeria colectiva a la que se habían subido.
Ahora que ven y entienden perfectamente lo que están haciendo con la Argentina, quizás los locales pueden refexionar también con lo que han hecho los medios y las redes con "los k", "los zurdos", etc. Es la misma máquina.
Ahora canalicemos la mezcla entre la energía positiva que produjo la Selección y la frustración general que sentimos, y usémosla para aquello que la Nación Argentina nos está demandando.
Que vuelva la democracia a la Argentina.
#AndateMilei
Al toto Caputo se le "perdieron" 200 millones de dolares. mas o menos equivalen a 390 bolsos de Loperz, 750 parrillas de adorni, 1876 cascadas. Lo unico que espero es que haya pagado el 3% de kary, sino se pudre la momia.
El problema de Ravier no es sólo que no le da la nafta para la batalla cultural como a todo tecnócrata sino que además llega cuando ese confeti está en el piso, ya se está mezclando con cerveza tibia y pisotones de gente cansada de bailar esa canción