La vida me sacudió incontables veces, creo que perdí la cuenta de las veces que entré en un túnel oscuro que parecía no tener fin, pero la vida tiene sus revanchas.. y acá estoy 😁♥️ con una luz que me ilumina cada día,con un amor que jamás imaginé, y con una alegría que desborda
Un hincha de #Olimpia muy enojado en el Defensores:
"Si tenes unos jugadores que son burros, no hay técnico que pueda venir a hacer magia tampoco"
95.5 FM @rockandpop955
1020 AM @nanduti
96.1 FM CDE 660 AM CDE Itapirú.
#LaGranJugada.
Los peligros de salir con mujeres con alto conteo de parejas
Como hombre, debes ser consciente de estos peligros antes de involucrarte con alguien que ha tenido una "puerta giratoria" de parejas. 🐺
Muere tu suegro de de dos balazos por narco y posible vinculacióna trata de menores, te vas a PJC a ver si es cierto y real que murió, luego venís a Asunción con el chisme y salís en cuanta radio comunitaria y programa de TV que hay.
El yerno del año. @carlosviveroscv
“Un cinto a tiempo”
¿Escuchamos varias veces esta frase, no? Como por ejemplo… “pégale con un cinto así sabe que eso no se hace” “prefiero pegarle con un cinto que llore un rato, pero que aprenda”.
Y creo que debemos invitar a pensar a cada madre y padre o adulto responsable sobre los “cintos” que muchos creen que “educan” o “corrigen”.
Un cinto, es un golpe. Sea en la forma que sea. En ninguna situación está bien llevarlo a cabo. Los bebés, niños, ni nadie aprende a través del golpe, del dolor y sufrimiento.
Estos no enseñan, no educan. Lastiman una infancia y en algunos casos también en gran medida el cuerpo, de un niño que está simplemente siendo eso… un niño, lleno de magia, travesuras, aprendizajes y aventuras.
Los niños no necesitan cintos, tirón de orejas ni golpes para crecer y ser buenas personas. Solo necesitan adultos con paciencia para criarlos bajo el amor y respeto.
A veces… “un cinto a tiempo” es el inicio de un fin desgarrador.
Somos la primera muestra de amor para nuestros hijos. Ellos aprenden del ejemplo que les damos cada día.
Cuando respondemos con paciencia, respeto y cariño, les enseñamos a amar y respetar a los demás. Pero cuando recurrimos a los golpes, lo único que les mostramos es que el dolor y la violencia son formas aceptables de interactuar.
Nuestros hijos no merecen vivir a golpes ni aprender que el dolor es parte del amor.
Ellos necesitan sentir que son protegidos y valorados.
Eduquemos desde el amor, porque el amor es lo que realmente les enseñará a ser buenas personas.
Criemos con el corazón, para que el mundo en el que vivan esté lleno de paz y respeto.