Más allá de la mano enorme que nos da el piedra este mufando rivales, habla pésimo de la humanidad que un boludo cuyo chiste es hacerse el malo rodeado de guardaespaldas tenga milones de fans. Hace 20 años estas cosas no pasaban. Que época de mierda.
Creo que la AUF debe esperar a que se calmen un poco los ánimos, dejar que pasen los meses y, cuando todo esté más tranquilo, nombrar como entrenador de la selección al señor Marcelo Alberto Bielsa.
OPINIÓN IMPOPULAR
El inglés sabe de fútbol, va a la cancha, tiene cultura futbolera (canciones, rituales), putea cuando su equipo juega mal, admira a los grandes futbolistas más allá de su nacionalidad (de hecho, varios del equipo del 86 aman a Maradona y, los de esta era como Gordon, reconocen a Messi como el mejor de todos los tiempos) y, sobre todo, no se creen más de lo que son. Nos separa una guerra terrible, sí, pero en lo que a la pelotita se refiere, los respeto y prefiero toda la vida antes que hinchas de países que inventan estrellas, que gritan "ole" a los dos minutos de partido o que quieren ponerse a tu altura por algún triunfo aislado o algún título solitario y lejano
Jamás imaginé escribir o expresar algo negativo sobre un ídolo. Y menos sobre uno de los pocos ídolos que he tenido en mi vida, como lo es Luis Suárez.
Todos sabemos lo que significa Suárez para nosotros. Ningún jugador me hizo gritar más goles que él. Cuando todo parecía perdido, aparecía para salvarnos. Nos hizo llorar de alegría cuando puso las manos contra Ghana; cuando le marcó el doblete a Inglaterra; cuando volvió de aquella suspensión de dos años y anotó el 2-2 ante Brasil como visitante después de estar 2-0 abajo. Y también nos hizo llorar al verlo llorar en aquel último y trágico partido suyo en un Mundial, en diciembre de 2022.
El ciclo de Marcelo Bielsa comenzó justamente sin Suárez. En aquellos primeros partidos, Uruguay desplegó un fútbol exquisito a través de un sistema que exigía una intensidad, un dinamismo y un estado físico que Luis ya no podía ofrecer. Sin embargo, Bielsa, entendiendo todo lo que significaban para el país y para el grupo tanto Suárez como Cavani, tomó la decisión de convocarlos. Lo hizo, probablemente, para satisfacer a la afición y a la prensa, pero también porque creyó que podían generar un impacto positivo en el vestuario y aportar una jerarquía que quizás consideraba necesaria para este grupo.
Luis aceptó el llamado y el rol que tendría dentro del equipo. Edi, en cambio, que se encontraba en buen estado físico y rindiendo relativamente bien en Boca Juniors, decidió no aceptar la convocatoria y meses después confirmó oficialmente su retiro de la selección.
Llegó la Copa América. Suárez no tuvo el protagonismo que muchos esperaban, mientras que el equipo se mostró sólido durante la fase de grupos, jugando un gran fútbol. Ante Brasil supo sufrir a la uruguaya, resistiendo con un hombre menos durante casi todo el segundo tiempo y avanzando en la tanda de penales. Una definición en la que también quedó reflejado el contraste entre ambos equipos: los brasileños ignorando a Dorival Júnior y los uruguayos escuchando atentamente a Bielsa.
La Copa América terminó como terminó. Nos dejó la sensación de que era difícil imaginar una Uruguay sin Luis Suárez, pero también de que el equipo ya no dependía de él. Lo que debió haber sido un alivio, haber superado la dependencia de Suárez y Cavani para consolidar un colectivo con una identidad de juego propia, terminó convirtiéndose en una bomba.
Porque llamar a Suárez nunca fue una decisión puramente bielsista. El juego, el dinamismo y la intensidad que Marcelo pretendía simplemente no encajaban con las condiciones que Luis podía ofrecer en esa etapa de su carrera. Bielsa quería 25 jugadores capaces de sostener 90 minutos de máxima exigencia; Suárez era, para entonces, un futbolista de media hora. La filosofía de Marcelo siempre ha sido contar con los jugadores que mejor interpreten su idea, y Luis ya no estaba entre ellos.
Quizás el mayor error de Bielsa fue justamente ese: traicionar sus propios principios por lo que consideró un acto de respeto hacia la historia del fútbol uruguayo. Convocar a Suárez pudo haber sido un gesto noble, pero también pudo haber sido el origen de la experiencia amarga que le tocó vivir en Uruguay.
Recuerdo cuando Suárez lanzó aquella famosa bomba mediática. Mi viejo me dijo: “La regó Suárez. Uruguay venía bien y esto va a perjudicar al equipo”. Yo, desde la ingenuidad, desde ese niño interno que todavía veía a Luis como un héroe intocable, me negué a creerlo. Jamás imaginé que un hombre que arriesgó su carrera por nosotros, que se desvivió por la selección y que fue formado bajo las enseñanzas del Maestro Tabárez y los valores del Complejo Celeste, pudiera terminar generando un daño a la selección.
Dos años después reconoció su error, aunque para entonces el daño ya estaba hecho.
Hay un pensamiento que probablemente me acompañe siempre: ¿qué habría pasado si Bielsa nunca lo hubiera vuelto a convocar?
Y les digo algo: si aquella dinámica mostrada en los primeros meses del ciclo, cuando Suárez no era protagonista, se hubiera mantenido, hoy ni siquiera estaríamos hablando de esta decisión. Probablemente ya nos habríamos acostumbrado a una Uruguay sin Luis. Y, sobre todo, estaríamos ilusionados, como dijo una vez Chicharito, con “cosas chingonas”.
Si Bielsa tiene millones de fans yo soy uno de ellos.
Si tiene solo 10 fans yo soy uno de ellos.
Si tuviera apenas 1 ese sería yo.
Si no tuviera ningún fan, es porque ya no estoy vivo.
Si el mundo está en contra de él, yo estoy en contra del mundo.
Lo que más me quema es que después del lío de los jugadores por Copa América, el ÚNICO que saltó a defenderlos fue Bielsa.
Mientras FIFA sancionaba, ni la AUF, ni la Mutual, ni el periodismo, ni Valverde, Suárez o algún referente dijo algo para defender a los suyos. Solo Bielsa.
El trabajo de Marcelo Bielsa en Uruguay era excelente. Con triunfos a Argentina en cancha de Boca y ante Brasil. 3ero en una gran Copa América. Clasificación cómoda al Mundial. Hasta que Luis Suarez le tiro el vestuario para atrás. Y atrás vinieron los Abreu, los Lugano, etc.
La idea de que Bielsa está “sobrevalorado por la prensa” cuando no hay dt más odiado por la prensa que él. A Bielsa lo valoran colegas y futbolistas, no la prensa.
Por eso Bielsa “no tiene gestión de grupo”. Porque trata por igual a todo el plantel, y los Cavani, los Suárez y los Valverde sienten que están por encima de todos.
Es el momento de decir esto. La de Bielsa en Leeds, que seguí de cerca los casi cuatro años que duró (2018-2022), es una de las historias más lindas de cómo un técnico puede revolucionar un equipo y una ciudad.
El odio a Marcelo Bielsa no retrata a un tipo que tiene 40 años de fútbol y es una leyenda absoluta, sino a quienes le odian por ser diferente, brillante en lo futbolístico y valiente en lo demás.
Jamás fue mediocre, en la victoria ni en la derrota.
Ojalá no sea el último baile
En mi grupo de no deconstruidos, que vemos futbol, comemos animales muertos, hacemos chistes de trolos y de negros, si nos enteramos que uno violenta a una mujer, lo cagamos a palos, tratamos de ayudar a la víctima y no lo vemos mas.
Ustedes no progres, ustedes lo esconden, lo apañan.
Son una manada de hijos e hijas de puta que protegen violines mientras dan sermoncitos paraditos en la loma de una auto otorgada superioridad moral.
Lo bueno es que se les está cayendo la careta, han desfilado desnudos en público.
Me parece bien que empiecen a cancelar a Luzu, Olga y todo el resto de programas de degenerados, conducidos por las personas más incultas y depravadas del país. Bastaba que pifiaran con el argentino vivo más importante del país para que se dieran cuenta.
Ya era hora.
@NicolasOcchiato Lo mejor que pueden hacer es cancelar todo el proyecto. Ustedes, Olga y toda la runfla de mierda que solo nos da cultura villera, ignorancia y acomodo de nepobabies
Cierren el canal para que este país sea un poquito más justo.
Arranca hoy el 6to mundial del mejor jugador de todos los tiempos.
Este era el plantel 2006, 1er gobierno de Nestor, todavía no había instalado el orgullo de ser villero, los tatuajes, las cejas depiladas y dentaduras de porcelana.
Increíble como se rompió todo en 20 años.
🚨🗣️New: Diego Forlan reacts to Bielsa’s stance during the FIFA promotional photoshoot and his broader criticisms of the 2026 World Cup organization:
“Marcelo Bielsa is a man of principles in a world that’s lost them. When he stands there with his hands in his pockets, looking at the floor instead of smiling like a paid actor for the cameras, he’s saying what many of us feel: ‘I’m not a model.’ He’s a football man, not a billboard for Infantino’s circus.
This World Cup in the United States was supposed to be special, but we’ve seen the problems since Copa América 2024. Bad pitches, terrible training facilities, airport chaos, security issues — organizers saying everything is ‘perfect’ while players suffer. Bielsa called it out honestly. He sees the plague of priorities: money first, spectacle first, football last.
FIFA under Infantino has turned our game into a billionaire’s playground. Record revenues, sky-high ticket prices that keep real fans out, endless sponsorships, pop shows at halftime, forced photoshoots… They’re Americanizing football into NFL-style entertainment for corporations and the rich. The 48-team format dilutes quality, travel is a nightmare, and everything feels like a cash grab. Bielsa refuses to play the clown while fans pay the price and players deal with the mess.
What we’re witnessing with the United States hosting this World Cup is deeply troubling. Just look at Uruguay’s arrival, players like Manuel Ugarte standing with folded arms, visibly confused, as sniffer dogs inspect their luggage as though they were criminal suspects. That image speaks volumes. These are representatives of the world’s biggest sporting event — ambassadors of football, not people being treated with suspicion at the border.
Respect to El Loco. He earns his money on the training ground, building teams with intensity and honesty — not by posing for suits in private jets. Too many coaches and players stay silent because the checks keep coming. Bielsa reminds us what football should be: pure, tough, for the people. If that makes Infantino and the organizers uncomfortable, good. The game belongs to warriors like him, not the marketing machine.
@pgerchunoff Tranquilo Pablo, es una batalla imposible por esta red social. Pensa que para todos los boludos que twittean desde el sillón y nunca jugaron a nada Bielsa es un fracasado, mientras que para todos los futbolistas profesionales que dirigió fue el mejor entrenador que tuvieron.