la provocación es una madre y una criatura existiendo y por eso mismo un par de chabones les tiraron cascotazos a sabiendas de que podían matarlos como ya hicieron con otra hincha de nuestro club. no son dueños ni de su propia cancha pero se compraron una avenida los ridículos
Te pedimos, Virgencita de Luján, que protejas, ilumines y fortalezcas a nuestra Selección. Dales fuerza física y espiritual, claridad mental, fe y esperanza a cada uno de los jugadores, al cuerpo técnico y a todo el pueblo argentino.