La madurez es cuando dejas de pedir que te traten bien y empiezas a alejarte de cualquier lugar donde no te sientes visto, escuchado, comprendido, apreciado, apoyado, respetado y amado.
Que delicia el estar y sentirse completa y amar completamente. Porque el amor viene de lo más genuino y puro, no desde la necesidad, el vacío y las carencias.