Les juro que el amor sano nunca te pone en competencia. Nunca te hace sentir reemplazable. Te hace sentir única, suficiente, valiosa. Si alguien te quiere, no te esconde, no te posterga, no te trata como opción. Te muestra, te celebra, te hace parte de sus planes.
Vete con el corazón limpio y la esencia intacta. Sin rencor, con la paz de haber dado lo mejor de tí. Cierra la puerta con dignidad; quizá algún día comprendan que dejaron ir a alguien difícil de reemplazar.
No soy de las personas que se van a la primera. Suelo perdonar, comprender y dar oportunidades una y otra vez. Así que si algún día desaparezco de tu vida, no fue por impulso. Fue después de haber agotado todas las razones que tenía para quedarme.
Gente, por favor, no engañar es lo básico. Tener responsabilidad afectiva es lo básico. Ser honesto es lo básico. Tratar con respeto es lo básico. No te conformes con lo básico, seamos exigentes.
Nunca me arrepentiré de haber amado con sinceridad, de haber dado lo mejor de mí ni de haberme entregado de verdad. Lo que dolió no fue mi forma de amar, sino descubrir que el amor que recibía nunca estuvo a la altura del que yo ofrecía.