No, el Atlético de Madrid nunca haría algo así. Sin embargo, en los últimos meses venimos sufriendo una campaña de acoso y derribo sobre uno de nuestros jugadores. Filtraciones interesadas, 'fake news', faltas continuas de respeto, la versión culé de la maquinaria inventando historietas, llamadas antes de enfrentamientos directos... Pero claro, a nosotros tampoco se nos ocurriría tener a sueldo al vicepresidente de los árbitros o recurrir a favores políticos para inscribir a jugadores. RESPETO y VALORES.
Contra TODO y contra TODOS, siempre ORGULLOSOS de ser del Atlético de Madrid.
Seguiremos dando batalla, siempre nos tendréis enFRENTE.
Nunca tú solo caminarás.
Gracias a este grupo por hacerme soñar. Gracias a esta afición por no dejar de soñar.
Hoy estoy jodido pero tú eres mi salvavidas @Atleti te amo con la vida
@elojoquetodolv Madre mía es que no puede tener menos gracia eh. Y la cosa es que intenta hacer chistes por no derrumbarse cada día cuando llega a casa y no hay nadie que la soporte ni la quiera.
1.000 partidos como entrenador!!
Agradecido a todas las personas que me han acompañado y me han ayudado a llegar a esta cifra (jugadores, colaboradores, dirigentes, aficionados…) desde que empecé a dirigir en 2006.
GRACIAS por todos los momentos, por todos los aprendizajes y por permitirme disfrutar de mi pasión.
Sigamos así hasta donde me dé! 💪
'𝘿𝙚𝙢𝙖𝙨𝙞𝙖𝙙𝙤 𝙫𝙞𝙫𝙤𝙨' Ya caerá el Atleti. Lo decían en 2014. No cayó. Lo repitieron en 2021. Tampoco. Se aseguraba cuando parecía un equipo construido con gaseosa que se disolvería, y nada. Y aquí estamos, en 2026, pensando que va a volver a caer. Y nos volveremos a equivocar. Porque, por mucha fama de Pupas que se tenga, el equipo no para de empeñarse en agarrarse a la vida.
Decía Jimmy McNulty, protagonista de The Wire, para verbalizar la resistencia, la resiliencia y la capacidad de sobrevivir, que “podrán masticarte, pero tendrán que escupirte” (frase, eso sí, que quien realmente ha popularizado es mi amigo Marco) y eso es en lo que se ha convertido el Atleti. Un hueso duro de roer. Lo saben bien por las Islas. Porque, Simeone mediante, ha dejado en la cuneta a Liverpool, varias veces, Chelsea, Manchester United, Tottenham, Leicester y Arsenal. No es de extrañar, entonces, que la prensa del país lo equipare al mayor villano de la historia cada vez que el señor de traje negro pasea por las bandas de los estadios de la Premier League.
El argentino necesita culminar con la guinda su obra de arte. Volver a una final de Champions League 10 años después. La única esquirla que le falta a su museo particular para elevarle, aun más, al mayor altar del Olimpo colchonero. Y eso que solo hace unos meses, parecía un técnico desahuciado. Pero el Atleti, mes a mes, partido a partido, ha resucitado. Y el Arsenal ya lo sabe.
Empatar en Madrid, pero ganar en Inglaterra, algo que ya ha repetido en ciertas eliminatorias ante clubes británicos. La misma fórmula que habría de obrar la próxima semana si el Atleti quiere estar en la final de Budapest. Y es que nadie daba un euro por los rojiblancos al principio. Tampoco hace unos días. Dos apisonadoras se midieron el martes y el Arsenal, que le había endosado cuatro a los rojiblancos en grupos, parecía superior. Tres malvados y una cenicienta invitada al baile. Incluso el Big Data daba un porcentaje ridículo escenificando que el título acabe en Neptuno.
Pero al Atleti tendrán que escupirlo.
✍️ @DiegoGArgota21
📷 Imago/@Atleti
Entre ambas fotos hay un cuarto de siglo. Una es en segunda, la otra en semifinales de Copa de Europa. Ni el tiempo, ni la modernidad, ni el éxito nos ha cambiado. Somos los mismos. Así resiste una grada cuando defiende su identidad más allá de títulos. La victoria más rotunda.
Mañana no es un partido más.
Mañana nos jugamos una final de Copa de Europa 10 años después.
Mañana, TODOS JUNTOS, escribiremos otra página más en la historia del Atlético de Madrid.
¡MAÑANA TODOS CON ROLLOS DE PAPEL! 🧻 ¡EL PRIMER GOL SE METE DESDE LA GRADA!
❗Desaparece un joven de 30 años en Huelva capital, en paradero desconocido desde el pasado viernes.
‼️La familia de Rodrigo Colchero López no sabe nada de él desde el viernes por la noche cuando regresaba a casa con una amiga. Él no llegó, y el sábado no acudió a su puesto de trabajo por lo que fue entonces cuando se dio la voz de alarma.
Rodrigo, de 30 años, es de complexión delgada y mide 1,65 metros de estatura; en el momento de su desaparición vestía camisa de mangas cortas con estampado de flores naranjas, sudadera color ocre y vaquero pitillo.
El joven es natural de El Cerro aunque vive en Huelva con su pareja.
Ante cualquier información se puede contactar con el teléfono 692 139438, en SOS Desaparecidos en el 868286726 o con la Policía Nacional.
Luchamos hasta el final y aunque no logramos el resultado que queríamos, en ningún momento dejamos de sentir vuestro apoyo desde Sevilla, desde Madrid y desde todos los rincones del mundo. Es un orgullo compartir el camino con vosotros. Siempre juntos ❤️🤍