No tengo nada que perdonarte, actuaste a favor de tu estabilidad y bienestar interno. Eso está bien, lo entiendo. Lo realmente difícil es perdonarme a mi por permitirme sentirme triste por alguien que no pensó ni se inmutó nunca por lo que yo siento. La guerra es conmigo.
03 de noviembre.
Eso es lo que hacen
quienes te quieren,
no se alejan, no se van,
no se pierden.
Sin importar la tormenta,
permanecen.
- Rafael Cabaliere