Hoy vi un tweet de una mujer que defendía el movimiento antivacunas, así que haré un hilo de la importancia de la vacunación y de por qué ese movimiento no tiene bases sólidas. [Abro hilo]
En 2022 voté por @petrogustavo. Esta vez (2026) votaré por @sergio_fajardo.
La diferencia es clara: antes voté pensando en quién podía ganar. Ahora votaré pensando en quién creo que puede gobernar mejor.
Colombia necesita resultados, no polarización permanente.
Un plan que reconoce iniciativas buenas de este gobierno y que les daría continuidad además de nuevas para lo que no ha funcionado. Eso de que cada 4 años se lleguen a cambiar todo no permite avanzar.
POR ADMISIONES JUSTAS, NO MÁS MALTRATO, NO MÁS RETRASOS EN LOS PAGOS Y POR LA DIGNIDAD DE LOS RESIDENTES
Twitteratón/Tag masiva el lunes 6 de abril de 4pm a 5pm.
Necesitamos que el debate de la Ley Dra. Catalina se priorice en la comisión 7ma del Senado.
#LeyDraCatalinaYA
No quiero el voto útil: voto Fajardo. Columna de #Opinión por: Rafael Orduz Medina. No me importa si las encuestas le atribuyen el 10%, el 3.9% o si marcan 20%. Creo, simplemente, que cada ciudadano debe votar por quien considera la mejor opción https://t.co/BhdvPFvpdj
La pastilla “anti-envejecimiento” para perros acaba de recibir apoyo oficial de la FDA, acercándose a convertirse en el primer medicamento diseñado para ayudar a que los perros mayores vivan más y con mejor salud.
La píldora, conocida como LOY-002, busca mejorar la calidad de vida de perros de más de 10 años y ya superó una etapa clave del proceso de aprobación.
La empresa, Loyal, asegura que este avance aumenta la probabilidad de que, en pocos años, los veterinarios puedan ofrecer tratamientos que ayuden a que los perros envejezcan de forma más saludable, no solo por más tiempo.
🔑 Key #POCUS findings and diagnoses to keep in mind during emergencies and rapid response calls.
#Nephpearls#FOAMed#CriticalCare
Courtesy 🔗 Fatima H, et al. J Cardiothorac Vasc Anesth. 2021;35(8):2273-2282.
Dicen que los perros saben cuándo ha llegado su hora… pero lo que hacen en esos últimos minutos es algo que muy pocos humanos podrían soportar ver.
No es miedo. No es dolor.
Es algo más profundo… una despedida silenciosa, llena de amor, que solo ellos entienden.
Una joven llamada Jessie Dittrich le preguntó a su veterinario cuál era la parte más difícil de su trabajo, y su respuesta estremeció al mundo entero.
Dijo que lo más duro no era aplicar la inyección final, sino lo que ocurre justo antes.
Porque el 90% de los dueños no puede quedarse hasta el final.
Salen de la habitación, incapaces de ver cómo su mejor amigo cierra los ojos por última vez.
Y mientras tanto, el perrito —confundido, con la mirada triste— mueve la cabeza de un lado a otro buscando a su humano…
buscando a la persona que fue todo su mundo.
Lo que pocos saben es que, según la psicología, los perros no temen a la muerte como los humanos.
No piensan: “me estoy muriendo”.
Piensan: “¿estás bien?”
A medida que su corazón late más lento, miran hacia donde creen que estás.
Esperan una sonrisa, una caricia, una palabra que les diga que todo está bien.
Porque su vida entera tuvo un solo propósito: asegurarse de que tú estuvieras bien.
Y cuando su pata tiembla y su respiración se vuelve más ligera, eso no es dolor…
es liberación.
Su cerebro se llena de oxitocina, la misma sensación que tenían cada vez que llegabas a casa.
Por eso, si alguna vez llega ese momento… no te vayas.
Quédate.
Acaricia su cabeza, toma su patita, y dile lo mucho que lo amas.
Hazle saber que fue un buen chico.
El mejor de todos.
Porque cuando cierre los ojos, no estará diciendo adiós…
estará diciendo:
“Gracias por amarme. Me diste la mejor vida.”
Y aunque su cuerpo se haya ido, su alma seguirá buscándote,
cuidándote, esperándote…
en cada rincón de la casa donde alguna vez lo hiciste feliz. 🕯️🐾
De Babadun México