Cada vez que me cruzo con este video, me sigue pareciendo tan hermoso como la primera vez que lo vi, es imposible que exista algo más sudamericano que esto.
Si de algo sirve la nostalgia es para garantizar que, si tuvimos la capacidad de vivir cosas maravillosas en el pasado, también tenemos la capacidad de vivir cosas maravillosas en el presente.
Hay que llenar la ciudad de baños públicos a los que se acceda con la SUBE. ¿Quien no estaría dispuesto a pagar $ 200 o $ 300 por cagar o mear si está a 30 cuadras de su casa? Lo recaudado sería para que haya en cada baño una persona encargada del mantenimiento y la higiene.