os odio chicos que me hacéis poneros los cafés y las pizzas para luego poneros todo para llevar, pero te odio más a ti chica, que me llamas para encargarme TRES tartas para CINCUENTA personas, q cojones
Qué absoluta desgracia. Qué absoluta tristeza. Y qué mierda es esta vida a veces. No sé ni que decir. Descansa en paz, Gaspi.
Un fuerte abrazo a toda la familia y amigos.