@RATCHETGB todos sus dedos.
No retiró la mano cuando entró la aguja. Apenas sufrió un estremecimiento involuntario y hundió la espalda contra el asiento, aguardando mientras el ardor inicial cedía terreno al entumecimiento. Ante la advertencia, probó mover los dedos que no mantenía sujetos
verdad. Por ahora, tú y yo llevamos la propuesta a Faraday y Ratchet.
Bajó la faca, concediéndole a Krieg una mirada reacia pero divertida.
—Me duele admitirlo, pero aportaste algo útil. Una tregua hasta acabar con los Sucios. Después volvemos a “odiarnos” con calma.
Sostuvo la faca frente al rostro mientras meditaba la ocurrencia. Que hubiese salido de Krieg constituía la parte más alarmante, mas no carecía de juicio: los Sucios ya les disputaban comida y territorio; continuar gastando fuerzas entre ambas pandillas sólo les facilitaría la
faena. Una tregua temporal no los volvía aliados ni borraba las cuentas pendientes. Únicamente aplazaba los cantazos hasta recuperar el control del lugar.
—Hablar no cuesta na’. los furritos y las focas pueden sentarse a negociar cuando aparezcan quienes cortan el bacalao de
contemplándola. Podrían iniciar en ese momento, pero era un hombre precavido y hacer una jugada riesgosa con tan pocos, habían pocas probabilidades de salir vivos. Pero esperar a por lo demás también tenía sus riesgos.
El semblante de Panther delató cuánto le agradaba la nueva propuesta alimenticia. Sonrió, complacido de haberle revuelto el estómago.
—No pongas esa cara, panterita. Bien cocidos y con bastante sazón, todo baja.
Mientras la escuchaba distribuir las posiciones, extrajo de la
pretina una faca estrecha, de hoja serpenteante y empuñadura color vino. La sostuvo frente a sus ojos y recorrió el acero con el pulgar, comprobando su temple.
—Ahora mismo somos cuatro, ¿Crees que cuatro pueda con un número que nos sobrepasa?
Alzó ligeramente la faca, aún