Mi hot take sobre el futuro de la industria del software
Todo lo que diga aquí es mera interpretación desde mi punto de vista. No pretendo hacer futurología ni sentar cátedra, pero sí mojarme.
Creo que es indudable que la llegada de la Inteligencia Artificial a la programación la ha cambiado por completo. Quizás todavía no de la forma radical que algunos promulgan, pero sí la ha cambiado. Eso ya es una realidad.
Ahora bien, los cambios estructurales no se producen de la noche a la mañana. No nos vamos a levantar un día con la mitad de los puestos de trabajo desaparecidos. Pero ese día llegará. Las cosas pasan de forma gradual, a lo largo de meses o unos pocos años, como la inflación. No notas nada hasta que, de repente, te das cuenta de que los huevos cuestan el doble que hace un par de años.
Creo que algo muy parecido va a pasar con la programación.
La primera fase: el silencio
En una primera fase empezarán a moverse las grandes estructuras.
Lo primero no serán despidos masivos, sino **congelaciones de contratación**. Las empresas intentarán absorber las nuevas demandas de crecimiento con el mismo personal. Será una especie de layoffs silenciosos.
Y lo interesante es que nadie se dará cuenta. Nadie dirá que perdió su trabajo. La industria seguirá creciendo, pero sin aumentar proporcionalmente el número de personas. El output crecerá, el headcount no.
Cuando este modelo esté más controlado y, sobre todo, cuando empiecen a sentirse presionados por la aparición de equipos muy pequeños capaces de generar una competencia brutal contra los grandes actores establecidos, empezarán los layoffs progresivos.
No de golpe. Poco a poco.
Qué perfiles "sobreviven"
Desde mi punto de vista, quedarán básicamente dos tipos de perfiles.
Por un lado, los ultraespecializados. Gente muy senior, con muchísima experiencia, absolutamente fuera de serie en un área concreta. Ese nivel de expertise todavía va a tardar en ser sustituido, si es que llega a serlo del todo.
Y por otro lado, los orquestadores. Personas multidisciplinares de altísimo nivel. Y aquí hago énfasis en lo de alto nivel: no vale ser “un poco de todo” con poca profundidad. Hablo de gente que entiende producto, tecnología, infraestructura, negocio y trade-offs reales. Roles que hoy ocupan muchos CEOs o CTOs fuertes.
La gente de producto seguirá existiendo, pero cada vez más cercana a la tecnología real. Menos PowerPoint y más comprensión profunda de lo que se construye.
Los grandes perdedores: el middle management
Creo que los perfiles más afectados serán los middle managers.
Su trabajo se basa en ser piezas dentro de estructuras de procesos jerárquicas. Aportan valor principalmente desde la gestión, no tanto desde la construcción directa del producto.
No encajan en la ultraespecialización, pero tampoco en el perfil transversal fuerte.
Quedan en tierra de nadie.
¿Aplica la paradoja de Jevons a la programación?
Aquí es donde siempre tengo la duda.
Podría plantearse un escenario optimista: si baja el coste de crear software, si hacer una aplicación pasa de costar 100.000 dólares a costar 3.000, la demanda podría dispararse. Muchísima más gente podría permitirse crear software. La industria, en lugar de contraerse, crecería.
Este razonamiento encaja muy bien con la paradoja de Jevons: cuando un recurso se abarata, su consumo total aumenta.
El problema es que, objetivamente, tengo la sensación de que en software no aplica del todo.
Y no porque el software vaya a desaparecer. Todo lo contrario: el software va a estar más presente que nunca en todos los aspectos de nuestra vida. Todo será software. Y la otra mitad hardware. Y la otra mitad experiencias físicas.
La pregunta no es si habrá software, sino si necesitamos tanto software nuevo.
El elefante en la habitación: ¿queda innovación real?
Esto es algo que ya venía de antes de la IA.
Llevamos un par de décadas creando grandes categorías digitales:
- Comunicación y redes sociales
- Movilidad, logística y servicios bajo demanda
- Economía digital personal
- Productividad, trabajo y software utilitario
- Salud, fitness y bienestar
- ...
La pregunta es: ¿independientemente de la IA, dónde acaba esto?
¿Por qué necesitamos otra app de notas más? ¿Cuándo necesitamos una nueva red social?
¿Necesitamos el nuevo Facebook? ¿El siguiente Notion?
¿Hay hueco para más innovación a esta velocidad?
Tengo la sensación de que los grandes conceptos ya se han creado. Hay players muy fuertes en cada categoría y no veo un futuro de hiperfragmentación infinita en miles de nichos absurdamente específicos.
No veo el escenario de "una app de notas para creadores", "una app de notas para futbolistas", ...
Y aunque la IA abarate el coste y haga viable cualquier micro-nicho desde el punto de vista económico, aparece otro problema enorme: la distribución.
El problema de la distribución no es nuevo. Lo único que hace la IA es agravarlo.
Aquí entra de lleno la attention economy: el recurso escaso ya no es el código, ni el talento técnico, ni siquiera el capital. Es la atención humana.
Si existen 10 millones de aplicaciones de notas, da igual lo buena que sea la tuya: competir por atención se vuelve casi imposible. La abundancia extrema no libera, satura.
Por eso tiendo a pensar que la IA no va a generar una explosión de nuevos productos exitosos, sino acelerar la comoditización de la tecnología que ya estaba en marcha.
Quedarán dos mundos: gigantes y artesanos
Aquí encaja muy bien el marco clásico de Porter: comoditización vs diferenciación.
Cuando el coste de producción se desploma, solo sobreviven dos extremos:
1. Los grandes: Grandes empresas tecnológicas con músculo, capacidad de amortiguación y, sobre todo, distribución. Plataformas que te dan correo, notas, pagos, almacenamiento, lo que sea. Aquí aplica claramente un modelo winner takes most: pocos ganan mucho, muchos compiten por migajas.
2. Los artesanos: Pocos, selectos, casi artesanos del software. Productos muy curados, muy especializados, o con una ventaja clara de autoridad, marca o distribución propia.
El término medio, el grueso de productos y empresas "correctas pero no extraordinarias", desde mi punto de vista, desaparece.
Esto nos lleva a pensar en que existe un cambio estructural de fondo
Hasta ahora, el crecimiento de la industria tecnológica se basaba en una limitación clara: no había suficientes ingenieros.
Muchísima demanda para muy poca oferta. Eso elevaba salarios, atraía inversión y generaba ese clima de abundancia, de "dinero fácil", de crecimiento casi automático.
Con el abaratamiento masivo del trabajo intelectual técnico, la pregunta clave es:
Si reducimos el coste de creación por diez, ¿se multiplica la demanda por diez?
Y la verdad es que tengo mis dudas.
Esto no va a pasar de golpe. Será lento, silencioso. Un día te despertarás y te darás cuenta de que todo ha cambiado. Siempre pasa así.
Si seguimos tirando del hilo, esto nos lleva más allá del software: la comoditización del trabajo intelectual
Y aquí ya no hablamos solo de programadores.
Mi apuesta es que esto forma parte de algo mucho más grande: la comoditización del trabajo intelectual.
Nos tranquiliza pensar que la IA "no es realmente inteligente", pero la mayoría de trabajos del planeta no requieren inteligencia en el sentido humano. Requieren conocer un conjunto de datos, saber consultarlos y devolver respuestas coherentes.
La auténtica revolución es poder consultar bases de datos semánticamente y poder obtener respuestas ad-hoc y de forma instantánea.
Ese es el gran avance. No la inteligencia, sino la búsqueda semántica real.
Antes necesitábamos un experto intermedio que tradujera una pregunta humana a un lenguaje técnico, consultara la base de conocimiento y devolviera una respuesta. Ese intermediario ya no es imprescindible.
Esto no es algo que vaya a pasar. Esto ya ha pasado.
¿Y ahora qué?
No voy a aventurarme a predecir qué ocurrirá en 10, 15 o 20 años. No tengo ni idea.
Pero ya que me estoy enfangando, hagámoslo hasta el fondo.
Hay algo que sí tengo claro: esta conversación no va solo de software, ni de ingenieros, ni siquiera de tecnología. Va de qué hacemos cuando el trabajo deja de ser el eje central de la vida.
Vamos a vivir, queramos o no, debates profundos sobre rentas básicas universales, sobre el valor social del trabajo, sobre el propósito, sobre identidad.
Para mí, la pregunta no es si ocurrirá. La pregunta es: ¿en qué momento vamos a empezar a hablar de esto en serio?
Si has llegado hasta aquí, me encantaría conocer tu opinión.
Todo lo que he expuesto, no es más que un divague manifestado en voz alta de algo a lo que llevo dando la vuelta hace meses, y para lo que todavía no tengo respuesta con certeza.
Es Navidad.
Papá Noel te ha traído el Modern Warfare 2.
Te conectas con tus colegas a jugar toda la noche porque estás de vacaciones.
Tus primeros quickscopes con el Internvención y aaay, tú primera nuclear...
Las mujeres aún no te habían amargado la vida.
Éramos felices.
Como sospechábamos todos lo de las balizas obligatorias de la DGT era un negocio para que esta gentuza se hicieran ricos.
Es una maldita desvergüenza y un atraco a los españoles.
NEWS: Jeff Bezos has created a new AI startup where he will be Co-CEO.
It's called Project Prometheus and has received $6.2B in funding, some from Bezos himself. The startup is going to build AI products for engineering and manufacturing in fields like computers, aerospace and automobiles.
The company already has almost 100 staff, including researchers from Meta, OpenAI and Google DeepMind.
What the hell is going on in this world? Europe is at “Well, it was only a short rape” so we won’t get rid of a total piece of shit in our country. WTF? Wake up people, we are virtue signaling ourselves into extinction!
Recortan la subvención por mena y de repente las CCAA no quieren más.
¿Queda claro ya que la inmigración iIegal es un negocio de tráfico de personas del que trincan los mismos que nos piden solidaridad?
Ahora le explicáis a cada vioIada y a cada apuñalado que sólo era un negocio.