“Vos entendiste mal, el discurso no fue contra los gays, sino contra ‘las facciones más radicales de la ideología de género’” es el flamante estribillo del votante culposo, sobre todo, del gay liberal de derecha, de esos que hay tantos. Ya leí cinco versiones de esto en lo que va del día.
Es increíble cómo un hecho, por más incontrovertible que sea, puede volverse amorfo según el marco en el que se intente encajar. El tipo sabe que no hay manera de que entre, de que encaje, de justificarlo, pero lo va a aceitar hasta embutirlo, porque el dato es flexible, pero el marco no.
Las cosas cambian realmente cuando lo que se modifica es el marco, como ocurrió en 2010. Pero, cuidado, no hay que caer en el error de creer que ese marco es inflexible en perpetuidad. ¿Cómo evitarlo? Estando atentos, marcando de cerca los atropellos y advirtiendo a quienes le bajan el precio a estos discursos de odio con el argumento de “¿acaso piensan modificar alguna ley? Relajá, esto es pura espuma”.
No, no me relajo nada.
¿Así que ahora también me querés matar?
Estás nervioso y agresivo porque todas las idioteces que, durante años, dijiste en la tele y todavía seguís repitiendo son solo eso: idioteces. Y como no tenés las más pálida idea de lo que es la gestión del Estado terminaste pidiéndole ayuda a Macri.
Resulta que ibas a dolarizar y terminaste copiándole la tablita del dólar a Martínez de Hoz; y lo tenemos otra vez al Toto Caputo con el carry trade, donde se la están llevando en pala los sectores financieros. Pensé que los plagios solamente los hacías con los libros.
Dijiste que ibas a cerrar el Banco Central y terminaste pasando sus pasivos al Estado argentino con las LEFI y las LECAPS que están generando intereses mensuales por más de 2 billones de pesos y armando una bola que, cuando explote, mejor no estar cerca.
Sería bueno que, en lugar de insultar a diestra y siniestra, y amenazarme con mi muerte, encontraras la forma de que los argentinos puedan volver a comer cuatro veces al día y en su casa, sus hijos crecer sanos para poder estudiar y progresar y los viejos tengan sus remedios para poder vivir.
Ya hubo una época en la Argentina, en la que se pensaba que la muerte del adversario era la solución. De aquel tiempo podes preguntarle a tu Ministra de Seguridad que, de eso, puede dar cátedra.
Así que dejá de amenazar y aprende a gestionar el Estado, porque ¿sabes una cosa Javier Gerardo Milei? Aunque me maten y de mí no queden ni la cenizas… tu Gobierno es un fracaso y vos como Presidente das vergüenza ajena.
P/D: Lo hago responsable a usted y a los medios que han habilitado discursos de violencia sin límites (que finalmente terminan con un intento de disparo en la cabeza), no sólo de lo que me suceda a mí, sino a otros peronistas, integrantes de otras fuerzas políticas opositoras y organizaciones libres del pueblo.
@PatoBullrich Pero ponete a pensar vos vieja boluda, asumieron como Gobierno de una nación sin un plan claro. Háganse cargo y ponganse a laburar que estamos desde diciembre esperando.