En una época dominada por la tecnología, en la que la eficiencia y el beneficio a menudo son la prioridad, es muy importante que sigamos cultivando un espíritu de contemplación y dediquemos tiempo y espacio a la belleza. Esta actitud será de gran ayuda, especialmente para los jóvenes, para descubrir la capacidad del arte de elevar y revelar las profundidades del espíritu humano y nuestra apertura a lo divino. La contemplación ofrece una extraordinaria oportunidad para encontrar al Dios que es Belleza.
En el año 1865, San Juan Bosco soñó que había un hombre alto, de color negro y con cuernos, que tenía en su mano "una linterna mágica" con la cual entretenía a los jóvenes
A través de esa "linterna mágica", los jóvenes podían ver cosas divertidas, partidos de fútbol que se habían perdido, pueblos lejanos, libros, familiares, amigos, vacaciones que habían tenido, dinero que les debían, y hasta "escenas pecaminosas", entre otras cosas
Don Bosco relató que este dispositivo los entretenía tanto que alejaba a estos jóvenes de los sacramentos, especialmente de la comunión
Este texto se encuentra bien documentado y disponible para el que quiera leerlo, en G. B. Lemoyne, Memorie Biografiche di San Giovanni Bosco, vol. VIII, p. 110.
No me gustan los clubes de lectura; no me gusta que me digan qué leer y en cuánto tiempo, no me gusta que me digan "lo que el autor quiso decir", no me gusta la gente que necesita que escuches su opinión para sentirse importante, tampoco me gusta demasiado la gente, en general.