FIN DE LA DISCUSIÓN.
La regla de identificación incorrecta (conocida en inglés como Mistaken Identity) es una disposición nueva del protocolo del VAR que permite a los árbitros corregir qué jugador fue amonestado o expulsado. Si el árbitro sanciona al futbolista equivocado, el VAR interviene para transferir la tarjeta al verdadero infractor, incluso después de reanudar el juego.
Es decir, Breel Embolo simuló una falta para sacar ventaja, ganar un tiro libre o bien que amonesten a Paredes.
Breel Embolo conocía las reglas, sabía que si amonestan a Paredes, y luego descubrían que había simulado, sería amonestado.
Ya estaba con una amarilla, le pusieron la segunda y afuera.
Es la ley, y todos juegan con las mismas reglas.
Ya había sucedido en el partido entre EE.UU. y Paraguay.
Saludos, EVL 🇦🇷
Dimensionemos lo que es este abrazo en pleno partido decisivo de la Copa del Mundo, por favor.
¿Cómo explicarles que un futbolista de 41 años que ya no tiene absolutamente nada que demostrar sigue siendo el máximo referente de su país en una Copa del Mundo? ¿Cómo explicarles que un jugador de 40 años que se convirtió en el mediocampista más consistente de toda la historia sigue jugando en el torneo más grande que existe? Simplemente no hubo, no hay y jamás habrá nadie como Cristiano Ronaldo y Luka Modric.
La reacción del árbitro al ver ese abrazo lo dice absolutamente todo. Esa sonrisa representa al planeta entero.
Gracias por tantos años de grandeza, leyendas.
IMPOSIBLE NO EMOCIONARSE.
Como me digan, como me la cuenten, como los critiquen, como quieran… @miseleccionmx primeros de grupo.
Enorme la afición haciéndose sentir, jugando desde las gradas, y que junto hoy a un equipo que sin ser un futbol vistoso, saca el resultado que todos decían TENÍA que sacar.
Sam Altman dijo algo que vale la pena tomar en serio: el futuro de la IA no puede quedar en manos de unos pocos.
Y tiene razón.
La AGI, o cualquier forma avanzada de inteligencia artificial, será demasiado poderosa para tratarla solo como una carrera entre laboratorios, inversionistas o gobiernos. Estamos hablando de una tecnología que va a redibujar productividad, empleo, educación, ventaja competitiva, poder geopolítico y hasta la manera en que tomamos decisiones.
Por eso el debate no puede reducirse a quién llega primero.
La pregunta real es quién la pone al servicio de las personas.
También coincido en algo más: la IA debe expandir la capacidad humana, no sustituir el criterio humano. Si la usamos solo para automatizar tareas, estaremos pensando demasiado pequeño. Su verdadero potencial está en amplificar inteligencia, acelerar aprendizaje, mejorar decisiones y abrir posibilidades que antes eran impensables.
Pero aquí está el punto incómodo para América Latina y para muchas empresas: no basta con admirar la tecnología, temerla o comentarla desde fuera.
Hay que desarrollar capacidad real para adoptarla, gobernarla y convertirla en valor.
Porque el futuro no lo definirán solo quienes construyen modelos.
También lo definirán quienes sepan integrar esta inteligencia en sus organizaciones, su cultura y su estrategia.
La IA no vino solo a cambiar herramientas.
Vino a cambiar la forma en que trabajamos, competimos y creamos futuro.
La pregunta ya no es si viene.
La pregunta es quién llegará preparado.
El 90% de las PyMEs en México pierden ventas por lo mismo:
Nadie contestó a tiempo.
El cliente preguntó → esperó → compró en otro lado.
La IA resuelve eso hoy. No en 2 años. Hoy.