Durante mi militancia en el marxismo asistí a muchísimas charlas. Y con el tiempo empecé a notar un patrón muy interesante:
Podíamos pasar diez horas hablando de cómo tomar el poder.
Diez horas hablando de revolución, de estrategia, de organización, de activismo, de cómo derrotar al enemigo de clase, de cómo transformar las relaciones de poder.
Pero había una pregunta que nunca aparecía:
¿Y después qué?
Es decir:
¿Cómo vamos a crear riqueza?
¿Cómo vamos a organizar los incentivos?
¿Cómo vamos a asignar recursos escasos?
Silencio.
Y fue ahí cuando lo entendí.
El marxismo tiene una obsesión patológica con conquistar el poder y una pobreza extraordinaria de respuestas sobre cómo utilizarlo para construir una sociedad funcional.
La revolución está perfectamente descrita.
La sociedad posterior, en absoluta oscuridad.
Porque decir que algún día llegará una sociedad sin explotación, sin clases y sin contradicciones es muy fácil.
Lo difícil es explicar cómo llegas hasta ahí sin destruir en el camino los mecanismos que permiten a una sociedad producir y prosperar.
Y cuanto más preguntaba, más evidente se volvía.
El marxista podía explicarte durante horas quién tenía la culpa.
Pero cuando preguntabas cómo funcionaría concretamente esa nueva sociedad, las respuestas se hacían más oscuras.
Y quizá por eso, cuando intentaba ahondar en estos temas, la conversación siempre volvía al mismo lugar: cómo tomar el poder. No pasaban de eso.
Por eso hoy, cuando escucho a alguien hablar durante horas sobre la explotación, destruir el sistema y construir una sociedad nueva, mi primera pregunta es:
¿Cómo vas a hacerla funcionar?
Nunca verás a un marxista responderte esto porque literalmente no puede, no sabe.
Entonces deduce que, al igual que como con cualquier otra estafa piramidal, cuando hagas preguntas directas y concretas al marxismo, este intentará evitar en todo momento darte respuestas claras.
Nunca lo olvides.
Como antiguo simpatizante de la Izquierda, hoy quiero mostrarles 10 preguntas que los zurdos siempre esquivan porque no saben qué responder:
1. ¿Por qué nadie arriesga su vida para escapar hacia un país socialista, sino al revés?
2. Si el Socialismo es tan superior al Capitalismo, ¿por qué necesita de la violencia en vez de simplemente convercer a la gente?
3. Si el mercado es tan irracional, ¿por qué el Estado necesita los precios del mercado para tomar decisiones?
4. Si el trabajador crea toda la riqueza, ¿por qué la productividad cambia tanto según el capital y la tecnología disponibles y no tanto por las horas trabajadas?
5. Si el fin del Capitalismo se acerca, ¿por qué sobrevive a todas las crisis y da la impresión de que se fortalece con el tiempo?
6. Si el empresario no aporta nada, ¿por qué nunca bastó con simplemente reunir trabajadores para crear empresas?
7. Si desconfías de los empresarios, ¿por qué confías tanto en los políticos?
8. Si el Estado debe corregir todos los fallos del mercado, ¿quién corrige los fallos del Estado?
9. Si el beneficio empresarial es inmerecido, ¿por qué el salario del funcionario sí estaría plenamente justificado?
10. Si el Capitalismo es explotación, ¿por qué la gente participa y desea participar en él incluso cuando tiene otras alternativas?