no me seduce tanto el nivel de tu discurso, sino la forma en que habitás tu realidad y la realidad que te rodea. No me conmueve tu apariencia, sino tus modos de hacerte notar. Me interesa tu rincón más oculto, no tu personaje social.
A veces la vida se siente como cuando Virginia Woolf escribió: “Estoy abrumada por cosas sobre las que debería haber escrito y nunca he encontrado las palabras adecuadas.”
Aquí servidora tras comprar una saca para el jardín: ✨una chica solo necesita piedras para ser feliz✨
Mi madre instantáneamente: con qué poco te conformas.