@sergiobraum@fenixzintas Es que leer en la misma frase "amar a los animales y comprar" en vez de adoptar .....ya se ha delatado, totalmente de acuerdo contigo Sergio👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👌🏻
@OnlyUSCF@Jorge_Riesco@UnionistasCF@UDOurense2014 Si el desplazamiento no debe ser problema, te coges hotel y disfrutas además del partido y del ambiente futbolero, de la bonita ciudad que disponeis, es más veo más problemas para los autócton@s por el mero echo de que a esas horas puedan estar aún trabajando
@kolpe_kolpez Lo de que se inventé que hayas ido pegando a culés me tiene dando volteretas....., viven en una mentira continua q sobrado tu, ánimo @kolpe_kolpez 💪🏻
HABLEMOS DE REDES, BOTS Y FICHAJES.
El Barçagate demostró judicialmente cómo se gastaba dinero en inflar relatos, coordinar campas digitales y desgastar a todo aquel que se cruzara o se negara a sus caprichos.
La gran pregunta es ¿Se erradicó esa praxis con la llegada de Laporta o simplemente mejoró la estrategia?
Durante el mandato de Bartomeu se demostró la contratación de empresas (I3 Ventures) para moldear la opinión pública.
Hoy la metodología es más sutil, no necesitas una factura directa a una consultora cuando tienes un ecosistema de creadores de contenido, cuentas coordinadas y de opinadores afines alineados con el relato del club.
La estrategia es clarísima, cuando el Barça quiere a un jugador sin tener el músculo económico para pagarlo a tocateja, arranca la maquinaría.
Se activa el "acoso por desgaste" en redes.
Presión mediática constante, mensajes dirigidos al jugador y al club vendedor para forzar la situación.
Lo vimos en su día con Nico Williams.
Una tormenta perfecta en X, TikTok e Instagram, miles de cuentas exigiendo su fichaje, criticando al Athletic Club por "frenar su carrera" y generando una atmósfera ahogante sobre el chaval.
Una presión desproporcionada para desestabilizar la negociación.
Y el patrón se repite ahora con Julián Álvarez.
En cuanto el Barça suspira por él, las redes se inundan de la misma narrativa sincronizada: "quiere jugar en el Camp Nou", "el Atlético lo frena", "hay que forzar la salida".
El objetivo es crear la ilusión de que el traspaso es inminente para obligar al vendedor a ceder.
Pero aquí viene la gran grieta del relato: ¿Por qué esta táctica nunca se aplica con la misma agresividad cuando el rival está en la Premier League?
Mirad el caso de Rodri y el Manchester City.
Negociaciones donde el club inglés se plantó firme y no cedió ni un milímetro ante ofertas a la baja.
¿Y qué pasó en las redes culés?
Silencio radiofonico. Ni campañas masivas de acoso al City ni 'trending topics' coordinados.
La razón es evidente, fuera de España esas estrategias no funcionan.
Los clubes de la Premier o gigantes europeos no dependen de la presión de las portadas locales ni se inmutan por campañas de trending topics en redes españolas.
Saben que a la primera maniobra rara, se acaba la negociación y la prensa británica, una de las más prestigiosas del mundo, se encargaría de partir la cara al Barça dejando su reputación en el barro.
Dentro de LaLiga o con clubes de menor tracción mediática, la estrategia del "entorno digital" busca inclinar la balanza mediática cuando la caja está vacía.
Es la democratización del Barçagate, ya no hace falta pagar a una agencia privada si tienes un ejército digital dispuesto a hacer el trabajo sucio gratis o por interacciones.
Además, la abyecta prensa deportiva en España se lo pasa cual cochino en lodazal ante semejante escenario.
Cuanta más mierda, mejor.
Sin escrúpulos.
En resumen, el relato se fabrica, la presión digital se teledirige y el objetivo siempre es el mismo.
Tapar las carencias financieras a base de ruido mediático...salvo cuando en frente hay un rival que no acepta chantajes digitales.
@AtletiMinuto80@kolpe_kolpez@marianoaguileno@AthleticClub@Atleti Falta de títulos andarían ellos ...si jugasen con las mismas normas que los demás..., así q no presuman mucho de títulos que salvo los fanáticos culés, el resto de aficionados del mundo ya sabemos quienes son y como son