Quisieron que fuera reconocido y recordado como el mejor futbolista de todos lo tiempos, pero lograron que el mundo lo repudie y vea en él la corrupción personificada. Lionel Andrés Messi Cuccittini pasará a la historia como la prueba fehaciente de que la pelota sí se mancha.
Esto de Messi es deshonesto. Bozinha aún acomodaba la barrera, el árbitro ni siquiera había pitado y aun así cobró el tiro libre. ¿Así juega el “mejor del mundo”? Cuando a una estrella le permiten todo, termina creyendo que también puede pasarse por encima las reglas.