Perdonen por mi opinión de extrema izquierda, pero todos deberían de tener un solo trabajo y el tiempo necesario para el disfrute con su familia o de manera individual, sin perder su salud física y mental.
En ningún lugar del mundo un presidente puede estar cantando en un teatro mientras se incendia el país que gobierna. Va más allá de cualquier ideología. Es absurdo por donde se lo mire. Y es propio de un sorete.