las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me reclamaron nada, las que no se pusieron a hablar de mí, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es 100% incondicional. No necesito más.
hoy vi a un chico en un puesto de flores pedir el ramo más lindo que había y dijo: “no pasó nada especial, solo quiero que sonría.”
Ese es el tipo de amor por el que rezo.
Cuando alguien está en su punto más bajo, no necesita que lo arreglen, sino que lo comprendan, lo sostengan y lo abracen.
Eso es cuidar. Aprender a cuidarnos unos a otros es una prioridad.
Cuando alguien se está ahogando, no es el momento de enseñarle a nadar, extiéndele tu mano.