Hace frío. Clima idea para contar la historia de Diego y su primer tapado de piel. Invierno de 1981.
Sale hilo con fotos caseras nunca vistas. 🧵
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El escape. El psicólogo barato.
Seas un amateur o un profesional, uno entra a una cancha a jugar y se olvida de todo. La redonda cura.
La pelota es lo más grande que hay.
No merecías que termine como terminó, pero que no te quepa ninguna duda de que tenias que jugarlo.
No te daban las piernas y empezó a tirar el corazón por ellas, por vos, por tu viejo, por todos nosotros.
Habia que estar querido, habia que estar.
Messi dijo que jugaba por el padre. Diego lo hacía por la madre. Hasta que no les den las piernas.
El equipo argentino es la expresión máxima de deseo. No existe otra cosa. No hay plata, ni nada que alcance ese nivel de pertenencia y orgullo.
Es un paliativo al dolor. Muy duro.
Días como hoy me confirman algo que siempre pienso: la Selección Argentina es lo más grande que hay de las cosas terrenales.
Porque atraviesa TODO lo que no lo es: la familia, el amor, los valores y las convicciones.
Nada más puede hacerlo. Ojalá hoy pueda paliar ese dolor, Leo.
La carta de Messi sirve para que los conspiranoicos terminen con sus teorías de la final del Mundial. Y para que incluso todos nosotros, los hinchas comunes, terminemos de hacer el duelo también de ese partido (yo no lo volví a ver).
El equipo llegó fundido por las lesiones, por el desgaste y ahora terminamos de saber el detrás de escena que imaginábamos: que Messi, con 39 años, ya no tenía piernas ni fuerzas porque mientras intentaba sacar energía para agarrar la pelota, ir hacia adelante y cargarse en la espalda a 46 millones de argentinos, su papá se moría al otro lado del continente.
Y seguramente, en algún punto, los jugadores, que habrán intentado abstraerse o respaldarlo dentro de la cancha, no pudieron tampoco despegarse del dolor y angustia de su capitán.
ahora que lo ves todo en retrospectiva, el tipo estaba dando todo de sí para poder darle un último show a su viejo. nunca habrá un tipo así, al cual todas historias parezcan cuentos de hadas.