Fue liberador. Y duro. Y doloroso
Fue volver atrás, a ese momento, recordarlo, afrontarlo, dejar de verlo como algo irreal o lejano, y aceptar que había ocurrido. A mi. A él. Que papá estaba enfermo y murió. Y, sobre todo, que no iba a volver. Está era la realidad. Mi vida ahora.
NO ME HAGAN ESTO, COMO ME VAN A ENFOCAR A MI MORITA LLORANDO, ME DUELE EL ÚTERO, ME DUELE LA CESARIA, MI NIÑO MAMON, MI NIÑO ESTABA LLORANDO, GRACIAS LIRA POR NO DEJARLO SOLITO A MI HIJO