En muchas cosas ya ha llegado el momento en que debemos desenvainar la espada para defender que la hierba es verde. Hay muchas cosas que no se pueden decir ya. (1/2)
La explicación de los tejemanejes de los dos grandes partidos en pugna por el poder le deja a uno desmotivado para creer en la limpieza de sus actos. Con casi todos los demás ocurre casi lo mismo.
No debe extrañarnos haber llegado a la situación en la que está el desgobierno ahora. Hay que recordar que hubo más de 120.000 fallecidos oficiales durante la pandemia y aquí nadie asumió responsabilidad alguna por la negligente gestión. Por no hablar del estado de alarma.